Se cumplen 22 años de la muerte de Freddie Mercury, vocalista y líder de Queen; ese cantante extravagante, bigotudo y genial que falleció a los 45 años en Londres, después de confesar que padecía el sida.

Un 24 de noviembre de 1991 moría en su casa de la lujosa calle de Knighsbridge, lejos de los flashes y la atención mediática que lo persiguieron en los multitudinarios conciertos ofrecidos en vida.

Con sus espectaculares puestas en escena, Queen transformó la escena musical de los años 70 y 80, y vendió en total más de 300 millones de discos, la mayoría después de la muerte de su cantante, quien había nacido el 5 de septiembre de 1946 en Zanzíbar, hijo de un funcionario británico, con el nombre de Farrokh Bulsara.