Foto referencial/AFP

La cantante Jennifer López presentó su propia empresa de venta de telefonía para el mercado latino en los Estados Unidos, Viva Móvil, que servirá como red de distribución exclusiva de productos Verizon con tiendas diferenciadas y empleados bilingües inglés-español.

La intérprete de "Jenny from the block" es la principal inversora y propietaria de Viva Móvil, un proyecto que empezó a poner en marcha hace 18 meses a iniciativa de Verizon en un esfuerzo de ese gigante de las telecomunicaciones por cautivar a la comunidad hispana cuyo poder de compra para 2015 se estima en 1,5 billones de dólares.

"Fue una idea que me entusiasmó", aseguró a Efe la cantante en una entrevista realizada tras el anuncio de su nueva compañía en el marco de la convención CTIA que se celebra en Las Vegas, en Nevada.

López calificó la apuesta de Viva Móvil como "revolucionaria" al permitir adquirir teléfonos, tabletas y accesorios tanto a través del portal Getviva.com, como de las tiendas Viva Móvil y directamente desde Facebook.

La artista insistió en el marcado perfil social que tiene el consumidor latino, característica alrededor de la que gira el concepto de Viva Móvil.

"A los latinos les gusta ir de compras con la familia y en nuestra tienda habrá un área para que jueguen los niños. Todo el personal que trabaje allí tendrá que hablar inglés y español", confirmó López, que se involucró en el diseño de los establecimientos así como en la creación de accesorios con su marca, como fundas para teléfonos.

López, que debutó así en el competido mercado de la telefonía, explicó a Efe que su teléfono ideal tiene que tener "una buena cámara" porque ella toma "muchas fotos y vídeos", así como un "servicio fiable" y capacidad para gestionar con solvencia un gran volumen de correos electrónicos y contenidos de redes sociales.

"Soy una loca del "e-mail"", manifestó la cantante que para sacar adelante Viva Móvil se asoció con la empresa de distribución Brightstar y la mayor red de tiendas de productos Verizon Wireless, Moorehead Communications.

EFE