Demostrando sencillez y simpatía, Johnny Depp hizo una pausa durante el rodaje de la última entrega de Piratas del Caribe para atender a sus seguidores, tomarse fotos y firmar autógrafos.

El actor, vestido con el traje de Jack Sparrow, tuvo gran cercanía con la gente. Entre las personas que se acercaron a Depp, se encontraba una chica llamada Nicole Marini, quien fue diagnosticada con un tumor cerebral.

Ella logró convencer al actor de firmarle una camiseta a fin de subastarla para beneficio de una organización de caridad.