Pese a que su reloj vital marca casi las siete décadas, el cantante español Julio Iglesias asegura que no se siente en absoluto "viejo" y que todavía le queda para rellenar "más de la mitad" del "crucigrama" que forma su vida.

"Nadie envejece cuando el alma no es vieja (...) yo no estoy viejo, está más viejo el tiempo y los años que tengo que yo", dijo a Efe en una entrevista en la capital mexicana, en la que no se dejó ni por un instante ser tratado de usted.

Iglesias se siente joven y afirma que pese a que le duelen algunas partes de su cuerpo tiene intacta el alma y está lleno de vida, de planes y sueños por cumplir y, por ello, cantará hasta el final de sus días, porque, sostiene, una despedida sería su muerte.

"Yo voy a cantar hasta que las gentes quieran, pero aunque las gentes no quisieran me iría a un lugar, a lo mejor en China, a un pequeño club y allí cantaría", añadió el artista (Madrid, 1943).

Conocido por ser, como dice su canción, "un truhán", un conquistador nato con las mujeres, asegura que estas pasiones son mucho menores que el cantar, que es lo que le resulta más vital.

"Para mí cantar es vital y aparte que yo soy un hombre apasionado, me gusta sentir la pasión en todos los sentidos y si no tengo la pasión de la música... Las otras pasiones son mucho menores", contó el cantante, padre de ocho hijos.

Hace unas semanas Iglesias recogió en Pekín el premio récord Guinness al artista latino que más discos ha vendido en el mundo, más de 300 millones de copias de sus más de 80 álbumes cantados en las lenguas más variadas, como el chino, el alemán o el tagalo.

Tiene más de 40 años subido a los escenarios, cosechando éxitos con temas que se han convertido en himnos como "Bamboleo", "Por el amor de una mujer", "Lo mejor de tu vida" o "De niña a mujer" y que aparecen en su último disco recopilatorio "1 - Grandes éxitos".

EFE