Acostumbrada a no pasar desapercibida, la cantante Lady Gaga sorprendió otra vez con sus excentricidades, esta vez en Tokio, Japón, donde llegó para ofrecer un recital.

La intérprete de “Bad Romance” fue fotografiada a la salida de una tienda de Louis Vuitton, vestida completamente de dorado, usando zapatos de plataforma y lentes oscuros.

Lady Gaga desafió las bajas temperaturas y usó apenas un abrigo de oro metálico, adornado de borlas y cuerdas, y usando un guante de cuero y oro macizo.

En su anterior visita a Tokio, Lady Gaga también sorprendió cuando se inspiró en los animes, y se pintó los párpados para ofrecer entrevistas con los ojos cerrados.