Marc Anthony abrió un concierto en Bolivia con el éxito "Valió la pena", pero de inmediato tuvo que interrumpir el espectáculo debido a fallas de sonido, dejando unos 30 minutos esperando a los alrededor de 25 mil admiradores que abarrotaron un estadio en la ciudad de Santa Cruz.

"Les voy a dar tiempo a los ingenieros para que arreglen todo y vuelvo en cinco minutos. Me quedaré hasta las cuatro o cinco (de la mañana) si hace falta", dijo el cantante, pero la espera se prolongó.

Bastó que reapareciera en el escenario y dijera "Ahora sí mi gente" para que se desbordara el delirio en las tribunas mientras el artista derrochaba toda su energía.