Chris Brown, el controvertido rapero detenido la semana pasada acusado de agresión física, acudió a una sesión terapéutica para controlar su carácter violento.

 

"Ninguna orden judicial lo obliga a tomar clases, pero él cree que el gesto lo ayudará a mejorar su imagen pública", comentó una fuente cercana al artista, según informa el Daily News.

 

Con ello, el cantante pretende poner fin a censura impuesta contra campañas publicitarias basadas en su imagen.

 

"El día de la pelea, Rihanna tomó las llaves del auto y las lanzó en plena calle, sabiendo que el gesto enfurecería a Chris", agregó la fuente, quien califica a la cantante como 'muy temperamental'.

 

El testigo aseguró  además que por tratarse de su primera falta Chris difícilmente será enviado a prisión.