¿Cómo fue ser dirigido por Diego Maradona? La experiencia de Janeiler Rivas, defensa de Carlos Stein

Desde la broma que les hizo el primer día a todos hasta el consejo que le dio. Janeiler Rivas recordó, en conversación con RPP, cómo fue tener a Maradona de DT.

Descentralizado
Rivas habló de su tiempo en Gimnasia, con Maradona como DT.
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Gimnasia y Esgrima
Janeiler Rivas, hoy jugador de Carlos Stein, con Maradona. | Fuente: Marca

Janeiler Rivas conoció de cerca a Diego Armando Maradona. El defensa de Carlos Stein coincidió con el argentino, quien falleció el pasado miércoles a causa de un paro cardiorespiratorio, el año pasado, en Gimnasia y Esgrima La Plata. 

En conversación con RPP, el colombiano, quien este sábado luchará por permanecer en Primera División, contó cómo fue tener al -para muchos- mejor jugador de todos los tiempos como entrenador. 

¿Cómo les cayó la noticia de tener a Diego Maradona como DT?

Con el grupo, no creíamos que él fuera a ir (a Gimnasia). ¿Alguien de esa magnitud, llegar al club? En primer momento, no lo podíamos creer. A medida que fueron pasando los días, y que la noticia se hacía más fuerte, dijimos 'uy, es en serio'. El día de la presentación, estábamos esperando en el camerino. Llega y todos callados. No sabíamos qué decirle. Todo el mundo con temor... Diego fue Diego. Rompió el hielo, hizo un chiste. Con eso, ya todo el mundo lo saludó, le aplaudió. Él te dejaba sin palabras, no sabías qué decirle. 

¿Qué broma les hizo?

Algo como '¿qué hacen ahí callados? ¿Están viendo un fantasma o qué? Algo así. Habló a uno por uno. Eso me sorprendió: la humildad que tenía. Lo demostraba todos los días. No lo ves muy seguido, sobre todo en leyendas como él. Nos daba beso porque allá saludan con beso en la mejilla. La gente no lo podía creer. (Pensábamos) ¿en serio Diego está acá?

¿En algún momento lo asimilaron?

Yo creo que uno nunca termina de creérsela. Con el pasar de los días (piensas) 'acá está', pero siempre lo sigues mirando como (pensando) 'increíble que esté acá'. Si yo, que soy colombiano me sentía me imagino (lo que sintieron) mis compañeros argentinos… debe ser un sentimiento muy fuerte para ellos porque, si no es el más grande, debe estar entre los dos o tres primeros. Compartir entrenamientos, vestuarios, es único. Somos muy privilegiados los que tuvimos la oportunidad. 

¿Cuánto cambió las cosas el hecho de tenerlo como entrenador?

El club dio un giro totalmente a lo que era. (Afuera del entrenamiento) Se mantenía todos los días lleno. Cuando dejaban ingresar a la prensa, se mantenía muy lleno. A la salida, todo era (firmar) una camiseta, (tomarte) una foto... era otra cosa. En principio, cuando él no estaba, era un club normal. Una vez que llegó Diego, cambió todo.

¿Estar en los ojos del mundo era una presión?

Al contrario, era una motivación. Tenerlo era un privilegio. Él no tiene necesidad de decirte nada, solo con tenerlo tienes que estar motivado. 

No tenía necesidad de decir nada, pero ¿se comunicaba constantemente con ustedes?

Diego siempre hablaba. Por ejemplo, terminaban los entrenamientos y se ponía a hablar con uno. Nos íbamos sumando, dos, tres.. de pronto éramos 15, 20 (jugadores) escuchando las cosas que nos contaba, historias de la selección, de la vida. Tenía muchas historias y siempre contaba una distinta. Se te acercaba de forma personal y te daba consejitos. 

¿Les habló del gol con la mano?

Sí, lo contaba como anécdota, nos decía que, gracias a Dios, en ese tiempo no había VAR.

Mencionas que les daba consejos. ¿Qué te aconsejó a ti?

Siempre en entrenamientos tenía algo que decirte. A mí, que soy central, me decía "a vos no te puede pasar nadie, sos un animal, una bestia". Te decía cosas para alentarte. Las escuchabas y te volvías un salvaje, jaja.

¿Participó alguna vez de los entrenamientos?

No podía patear mucho, pero sí en temas de definición se paraba para que le tocaran el balón y diera pases. 

¿Qué decir sobre los cuestionamientos durante su época como DT de Gimnasia?

A Diego no lo podría cuestionar, qué le iba a decir. No se le puede decir nada, teníamos que aprovecharlo, entenderlo, arroparlo, era alguien a quien le gustaba estar cerca del jugador. Se sentía, de algún modo, jugador. Le gustaba entrar al vestuario, entrar, charlar… no había nada que cuestionarle, al menos desde mi persona nunca nada de eso.

¿Cómo fue tu salida de Gimnasia?

Él me dijo que tuviera paciencia, que iba a sumar minutos, pero era mi carrera. Le agradecí mucho por lo que me decía, por sus palabras de aliento, pero yo necesitaba jugar. Necesitaba continuidad. Fue un tema personal la decisión de no seguir en el club. 

Se habla mucho de su desprendimiento en otros clubes. ¿Lo demostró con ustedes?

Siempre preguntaba cómo íbamos, si ya nos habían pagado. Se mantenía pendiente de lo que uno necesitaba como jugador.