Minutos de terror fueron los que vivieron los jugadores de las selecciones de Senegal y Costa de Marfil, liderados por su capitán Didier Drogba, debido a los hechos violentos generados por los hinchas del representativo local en el estadio Leopold Sedar Senghor de Dakar.

Los enfervorecidos seguidores senegaleses reaccionaron violentamente luego de que el exdelantero del Chelsea anotara el 2-0 para el cuadro marfileño.

Los fanáticos prendieron fuego en las graderías, así como lanzaron obejtos, tales como sillas, piedras, botellas, bolsas de agua y latas.

La policía, que tuvo que intervenir para dispersar con gases lacrimógenos a los aficionados de ambos equipos, protegió a los futbolistas marfileños con sus escudos para que puedan abandonar el campo.

Este partido, que fue suspendido, era el de vuelta por la segunda ronda de las Clasificatorias a la Copa de África 2013.