AFP

Holanda jugó de azul pero hizo honor a su apelativo de ´Máquina´ tras aniquilar las opciones españoles con un gol de pelota parada.

Un centro a los 64 minutos encontró mal parado a Iker Casillas y por el segundo palo apareció el defensa Stefan de Vrij para sellar el 3-1.

El meta español reclamó falta de Van Persie, pero el árbitro del partido Nicola Rizzoli dijo que no hubo absolutamente nada y validó el tanto de los ´Tulipanes´.

Holanda mostró una efectividad valiosa para jugar mundiales y evidenció todas las falencias de la zaga ibérica conformada por Sergio Ramos y Gerard Piqué.