Dicen que nadie es profeta en su tierra. Al menos aquella frase se puede aplicar de buena forma en el caso de los futbolistas, pues muchos de ellos, en su afán por asegurar su economía, aceptan ofertas de países lejanos donde el nivel futbolístico queda pequeño al lado de los sueldos que allí se ofrecen.

Este miércoles se conoció que el volante nacional Paolo de la Haza dejará Alianza Lima para fichar por el Jiangsu Sainty de la primera división del balompié chino.

Esta será la segunda experiencia internacional del jugador, quien hace algunas temporadas militó en el Chernomorets de Ucrania.

El último futbolista nacional que jugó en China fue el zaguero Ismael Alvarado, quien en la temporada 2008 se fue al Guangzhou Pharmaceutical de la Superliga de esa nación. 

En la década de los noventa, Andrés ‘Balán’ Gonzales y Miguel Miranda ficharon por el Vanguard Huandao (1997) y el Shenyang Haishi (1998), respectivamente.

En la actualidad, hay otros jugadores peruanos que militan en ligas lejanas.

Citamos como ejemplo los casos de Juan Comínges y Hernán Rengifo, que militan en el  Al Qadisiyah FC de Arabia y el Omonia Nicosia de Chipre.

A mediados de la década pasada, Alex Becerra y Jorge ‘Loverita’ Ramírez también pasearon su fútbol en Chipre.  Ambos jugaron en el Olympiakos de Nicosia.

No nos olvidamos tampoco de Manuel Barreto, ya que la ‘Muñeca’ jugó en el 2007 en el Apoel de Nicosia.