De héroe a villano. De un momento a otro el técnico uruguayo Gerardo Pelusso dejó de ser un símbolo para los hinchas aliancistas. Su nombre ha sido mentando con mayor frecuencia desde el pasado jueves, en el que el elenco al que sacó campeón nacional en la temporada 2006 fue eliminado polémicamente de la Copa Libertadores.

Recordemos la trayectoria del estratega charrúa en tienda íntima. Antes que asuma el timonel aliancista había dirigido al Danubio de su país. Ya en el 2006, fue designado como técnico del elenco de La Victoria y en esa temporada lo sacó campeón nacional.

Un empate ante el Sport Boys le sirvió para que se haga con el título del Torneo Apertura. En el Clausura el elenco de Pelusso bajó su nivel y el campeonato lo terminó ganando el Cienciano del Cusco.

En el partido de ida de la definición nacional el elenco cusqueño se impuso por la mínima diferencia, pero en el de vuelta disputado en Matute los blanquiazules remontaron y vencieron por 3-1, coronándose así campeón nacional.

En la temporada siguiente, 2007, los aliancistas no pudieron repetir el plato y quedaron sexto en el Torneo Apertura, mientras en la Copa Libertadores hizo uno de sus peores actuaciones al no ganar ningún punto en su serie conformado por el Sao Paulo, Audax italiano y Tigres de México.

Ya para la segunda etapa del campeonato nacional, Pelusso dejó el cargo sin penas ni glorias y después de tres años volvió a pisar el césped de Matute como técnico de la Universidad de Chile.

Ahora Pelusso se encuentra en la mira de todo el pueblo aliancista, que una vez coreó su nombre por haberle dado un campeonato. La historia de lo que pasó en la cancha de Colo Colo todos ya lo conocen, así que aquí le refrescamos la memoria sobre lo que hizo en su etapa íntima.