Benedicto XVI recibió hoy en audiencia en el Vaticano al presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, el último mandatario latinoamericano que recibe antes de abandonar el papado el próximo 28 de febrero.

La audiencia se enmarca en la agenda que tenía ya prevista el papa antes de anunciar que renunciara al Trono de Pedro.

El presidente de Guatemala llegó al Vaticano pocos minutos antes de las once de la mañana local (10.00 gmt), siendo recibido por el prefecto de la Casa Pontificia, Georg Ganswein, que es también el secretario particular del papa.

Benedicto XVI, que presentaba buen aspecto, recibió a Pérez Molina en la sala del Tronetto, anexa a la biblioteca, con un "bienvenido presidente" en español, y Pérez Molina le respondió: "muchas gracias".

Tras el saludo, entraron en el recinto, acompañados de un intérprete, donde departieron a solas durante 25 minutos.

En los primeros minutos del coloquio el papa le dijo al presidente que "conocía la situación de Guatemala y el problema de las drogas" y que también sabía de los esfuerzos del gobierno en aras del bienestar de los guatemaltecos. Después se cerró la puerta y ya no se escuchó más.

Concluido el encuentro, entró a la Biblioteca la esposa del presidente, Rosa Leal; su hija Lisesette, la nuera Luisa María Isaac y cuatro nietos, de 15, 13, 11 y 9 años, a los que el papa hizo algunos comentarios.

También formaron parte del séquito el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Carrera; el embajador de Guatemala ante la Santa Sede, Alfonso Matta Fahsen; el secretario de comunicaciones sociales, Francisco Cueva; el secretario de Asuntos Administrativos, Walter Zepeda, y la encargada de protocolo, Celeste Maribelli.

Tras los saludos, el presidente Pérez Molina regaló al papa una imagen en plata de la Virgen del Rosario, patrona de Guatemala, realizada por artesanos guatemaltecos, y un rosario de jade, hecho por artesanos mayas.

También le regaló el libro "Contemporánea. Cultura y arte de la Semana Santa de Guatemala". El papa miró todos los regalos con mucho interés y el presidente le comentó la influencia española en la Semana Santa guatemalteca.

Benedicto XVI le correspondió con la medalla en oro de su pontificado y un aguafuerte sobre una vista de la plaza de San Pedro del Vaticano y la columnata, de 1666, obra de Lievin Cruyl, de Gante (Bélgica).

Tras la audiencia papal, Pérez Molina se reunió con el secretario de estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, y el "ministro de Exteriores" del Vaticano, el arzobispo Dominique Mamberti.

EFE