EFE/Referencial

La revista norteamericana GQ publica en su edición de agosto la maravillosa e increíble transformación facial de un hombre que a la edad de 22 años se disparó en forma casual en la cara, quedando desfigurado en los pómulos, la nariz, los dientes y otras partes de su rostro.

Lejos de amilanarse, Richard Norris, superó una ardua batalla para quedar con un nuevo rostro gracias a una operación que hasta hace algunos años parecía algo imposible sacado de una película de ficción.

El 2012, Norris recibió un trasplante facial en el Centro Médico de la Universidad de Maryland gracias a la pericia del doctor hispano, Eduardo Rodríguez.

Ahora su vida ha cobrado una revancha pues tuvo que superar la burla de mucha gente, según cuenta su madre, quien estuvo a pocos metros cuando ocurrió el incidente.

Cuenta la mujer que tuvieron que sacar todos los espejos de la casa para evitar que vea su cara y se deprima más. Permanecía dentro de su casa y cuando debía salir tenía que ponerse una máscara. Una vez, la policía lo detuvo en la calle creyendo que era un ladrón cubriéndose el rostro.