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El asesinato de un teniente de policía en la noche del jueves en una favela de la zona norte de Río de Janeiro elevó a cuatro el número de uniformados asesinados en las llamadas barriadas "pacificadas" de esta ciudad brasileña desde febrero pasado, informaron este viernes fuentes oficiales.

El teniente Leidson Acacio, asesinado a balazos en un enfrentamiento con pistoleros en la barriada pobre de Vila Cruzeiro, fue el cuarto policía muerto en un área "pacificada", como son conocidas las favelas que han sido ocupadas por militares y policías en los últimos años en Río de Janeiro tras haber sido dominadas durante décadas por bandas de narcotraficantes.

Pese a que los ataques contra los policías que trabajan en las áreas de las que fueron expulsadas las bandas criminales vienen creciendo en los últimos meses, el gobierno regional de Río de Janeiro niega que se trate de una ofensiva contra la política de "pacificación".

Esta política, puesta en marcha en 2008, ha permitido al gobierno regional de Río de Janeiro instalar hasta ahora Unidades de Policía Pacificadora (UPP) en 38 favelas que eran controladas por bandas de narcotraficantes y garantizar la presencia permanente no sólo de policías sino también de servicios públicos en las barriadas.

"No tenemos problemas en general en las 38 UPPs. Tenemos problemas de amenaza al programa (de pacificación) en dos áreas, que son las más pobladas, las que están cerca o sobrepasan los 100.000 habitantes", afirmó el jueves el secretario de Seguridad Pública de Río de Janeiro, José Mariano Beltrame, al ser interrogado sobre los ataques contra la policía.

Una de las áreas con incidentes es precisamente el Complexo da Penha, un conjunto de barriadas pobres en Río de Janeiro en el que está ubicada la favela de Vila Cruzeiro.

El teniente asesinado anoche era el subcomandante de la UPP de Vila Cruzeiro desde hacía dos meses.

Vila Cruzeiro, durante muchos años un bastión de narcotraficantes, fue ocupada por la policía en noviembre de 2010 en una espectacular operación que involucró a cientos de militares y en la que fueron utilizados blindados y helicópteros del Ejército.

Ese mismo mes también fueron "pacificadas" las favelas del llamado Complexo do Alemao, vecino de Vila Cruzeiro y en el que también se vienen registrando crecientes ataques a los policías.

Con los cuatro uniformados adscritos a UPPs asesinados desde febrero se eleva a diez el número de policías de áreas pacificadas muertos desde el inicio del proceso, en 2008.

El nuevo asesinato se produjo pocas horas después de que unos 270 policías ocuparan en tan sólo veinte minutos y sin ninguna resistencia las favelas de Vila Kennedy y Metral, en la zona oeste de Río de Janeiro y en las que también serán instaladas unidades permanentes de policía.

Según la gobernación de Río de Janeiro, la política de pacificación prevé que hasta el Mundial de fútbol de Brasil 2014, que se celebrará entre junio y julio, Río de Janeiro, una de las sedes, cuente con alrededor de 40 UPPs en funcionamiento y que todas las favelas de la ciudad estén ocupadas en 2016, cuando la ciudad organizará los Juegos Olímpicos.

EFE