AFP

El secretario de Defensa de EE.UU, Leon Panetta, firmó una orden para el envío de dos baterías de misiles Patriot a Turquía, donde además se desplazarán más de 400 soldados estadounidenses, según una nota publicada en Elpais.com 

“El propósito de este despliegue es poner de manifiesto que EE.UU, trabaja conjuntamente con sus aliados de la OTAN, va a apoyar la defensa de Turquía, especialmente de las amenazas que puedan llegar de Siria”, ha declarado el portavoz del Pentágono, George Little, poco antes de que Panetta aterrizara en la base aérea de Incirlik (sur de Turquía), en una visita sorpresa.

A las baterías de misiles norteamericanos se unirán otras dos procedentes de Alemania y dos más de Holanda y todas estarán operativas a finales de enero del año que viene. El portavoz del Pentágono no informó de dónde se situarán los misiles y sólo aportó que llegarán a Turquía “en las próximas semanas”.

Tras aterrizar en Incirlik –proveniente de Afganistán-, Panneta explicó a la prensa que viajaba con él que EEUU está trabajando junto con Turquía, Jordania e Israel para evaluar la situación de siria y su almacenamiento de armas químicas.

El secretario de Defensa, como ya ha hecho la secretaria de Estado y el presidente, advirtió de “las serias consecuencias” que acarrearía si el régimen de Bachar el Assad decidiera utilizarlas contra la población. “Hemos diseñado diferentes planes para presentar al presidente”, dijo Panneta. “Tenemos que estar preparados”.

Turquía ha sufrido durante los últimos meses la caída de varios proyectiles lanzados desde territorio sirio, que han provocado víctimas mortales. Los Patriot que la OTAN desplegará en Turquía son proyectiles tierra-aire diseñados para interceptar misiles, con la ventaja de que las baterías pueden moverse rápidamente y resistir interferencias electrónicas.