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Los primeros abucheos del 68 Festival de Cannes se los llevó "The sea of trees", la espiritual propuesta de Gus Van Sant que no ha convencido ni siquiera por tener a Matthew McConaughey y Naomi Watts como protagonistas, algo que no pareció importar hoy al realizador estadounidense.

"Cuando presenté 'Elephant' -en 2003 y ganó la Palma de Oro- hubo peleas tras la proyección sobre si era buena o mala. Algunas personas se pegaron y eso era en Cannes", afirmó el director en rueda de prensa sobre el mal recibimiento a su nuevo trabajo.

Una película que le llegó cuando el guión ya estaba acabado, pero que le gustó por sus elementos de miedo y porque, aunque la muerte es un tema central, "no es sobre la muerte, sino sobre cómo influye la muerte, sobre las diferentes caras de la muerte".

"The sea of trees" cuenta cómo Arthur (McConaughey), tras perder a su mujer, viaja a Japón para suicidarse en el bosque de Aokigahara, a los pies del monte Fuji, un lugar habitual para quienes quieren acabar con sus vidas. Allí se encuentra con un japonés que lleva días perdido y juntos buscan una salida que parece imposible.

La entrada en el bosque "es un viaje sobrenatural a través del purgatorio, nihilista, para conseguir su salvación y finalmente enfrentarse a la vida", explicó sobre su personaje el actor estadounidense, para quien la tragedia que sufre la pareja protagonista y que les vuelve a unir es "algo muy humano en una relación".

La pareja protagonista defendió con ganas una película que fue una "gran experiencia" para McConaughey, que está rodando en Estados Unidos, pero que ha hecho lo posible para estar hoy en Cannes dando su apoyo al filme de Gus Van Sant. EFE