Gobierno chileno reitera que no habrá diálogo en región de Aysén

Protestas que se prolongan desde el pasado 13 de febrero, tienen como objetivo presionar al Gobierno para que mejore la conexión de la sureña región de Aysén con el resto del país.

 

El Gobierno chileno exigió esta noche el desbloqueo total de los caminos de la sureña región de Aysén, que se encuentra en conflicto por el aislamiento con el resto del país, para volver a iniciar el diálogo con los dirigentes sociales de la zona.

La información la entregó el ministro portavoz, Andrés Chadwick, tras una reunión en la casa del presidente Sebastián Piñera, en la que también participó la intendenta de esa región, Pilar Cuevas y varios ministros.

"Si eso se logra, el gobierno sigue disponible de inmediato a poder trabajar", enfatizó el ministro.

El portavoz del Movimiento Social por Aysén, Iván Fuentes, rodeado por una veintena de dirigentes, emplazó esta tarde al Gobierno a solucionar el tema de los combustibles en la zona para sentarse a dialogar de una vez por todas "y a cambio recibirán el desbloqueo total de las rutas".

"Si el Ejecutivo pone voluntad en la mesa y dan una respuesta clara del primer punto del petitorio (combustibles) se despejarán por completo todas las rutas. Estamos disponibles para generar las condiciones para establecer la mesa de trabajo", apostilló en una rueda de prensa.

Fuentes recalcó que "aquí no hay intransigencia y esperamos que el señor presidente de la República reconozca este esfuerzo".

Dirigentes de los camioneros que se encuentran en las rutas bloqueadas, leyeron un comunicado a la prensa en la que dieron cuenta de que se ha abierto la ruta a todos los vehículos particulares pequeños "y nada más veamos una voluntad de solucionar el conflicto por parte del Gobierno, los caminos quedarán despejados".

Chadwick aseguró esta noche que el gobierno sigue evaluando la aplicación de la Ley de Seguridad del Estado y anunció que mañana el Ejecutivo se volverá a reunir "para evaluar los pasos a seguir".

Las protestas que se prolongan desde el pasado 13 de febrero, tienen como objetivo presionar al Gobierno para que mejore la conexión de Aysén con el resto del país, otorgue subsidios a los precios de los combustibles, fije un salario mínimo más alto, mejore la salud y levante un centro de estudios superiores en la zona, entre otras demandas.

EFE