Bratislav Jovanovic y Aleksandar Dejic son dos hombres de 43 y 50 sin hogar que viven entre las tumbas y ataudes de un cementerio a 200 kilómetros de Belgrado en Serbia.

Durante los últimos 15 años de sus vidas, estos dos hombres con pa suerte han soportado las temperaturas del invierno en los nichos del viejo cementerio.