El embajador Javier Pérez de Cuéllar es un ilustre representante de la diplomacia peruana. A sus 92 años y con la experiencia de toda una vida al servicio de la cancillería y la democracia advierte que en nuestro país es necesaria paciencia y tolerancia frente al gobierno. “Hay que dejar gobernar al gobierno. Yo no he votado por nadie, pero ya una vez elegido el presidente hay que colaborar para que funcione la democracia”, expresa.

Pérez de Cuéllar está convencido que se debe ayudar al que legítimamente ha sido elegido como Jefe de Estado en un gobierno democrático. “Se le debe sugerir que se rodee de especialistas adecuados en todo el país”, afirma. 

Precisó que “hay que ayudar al ascenso, se trata de ascender de nivel. Hay que ayudar al que legítimamente ha sido elegido. Al propio jefe de estado hay que decirle rodéese usted de quien conviene al interior del país. Necesita la cooperación leal y apolítica”. 

Durante su labor como embajador y Secretario General de las Naciones Unidas, demostró su inquebrantable convicción por lograr la convivencia pacífica entre países a través del diálogo. Además de enfrentar grandes retos. 

En nuestro país se involucró a fondo en la recuperación de la democracia. Es así que participó en las elecciones presidenciales frente a la reelección de Alberto Fujimori. Aunque no ganó precisa que no se arrepiente de haber participado. Con la caída de la oposición aceptó volver a la política en el gobierno de Valentín Paniagua, desempeñándose como Ministro de Relaciones Exteriores.

Pérez de Cuéllar inició su carrera diplomática en Francia, a finales de la Segunda Guerra Mundial y permaneció en este país durante siete años. “Cuando llegué a Francia tenía cierto conocimiento de cual era la política internacional. Al caer el gobierno de este país, salí y me mandaron a Inglaterra por dos años, después me enviaron a la Paz, Bolivia”, recuerda.

 

Visítenos en: http://www.facebook.com/peruanosensusalsaRPP