El actor cubano Jorge Perugorría, director en los últimos tiempos de varios filmes, advirtió sobre el peligro que a su juicio representa la piratería para la tradición cinematográfica de la isla.

"Sacrificamos nuestro cine por algo que parece una tontería, pero que pone en peligro una cultura fílmica que necesita ser protegida: es necesario que los estrenos vuelvan a ser una fiesta", señaló Perugorría durante una rueda de prensa en La Habana para presentar su filme "Se vende", que dirigió y donde también interpreta uno de los personajes.

El reconocido actor criticó la circulación de copias piratas sin consideración con el trabajo y el esfuerzo de los cineastas.

"Nuestras salas no son tan buenas como antes, pero debemos buscar soluciones para proteger a nuestro público, para que vea cine de calidad, para que los estrenos sean nuevamente una fiesta", señaló el artista, que saltó a la fama por su papel del homosexual Diego en la cinta "Fresa y Chocolate", de Tomás Gutiérrez Alea ("Titón").

Esta preocupación de Perugorría es uno de los temas incluidos en los debates realizados por un grupo de cineastas cubanos en los últimos meses para contribuir con sus propuestas a la reestructuración del estatal Instituto de Arte e Industria Cinematográficos de la isla.

La queja de Perugorría coincide con el estreno comercial en Cuba de su ópera prima en el largometraje de ficción "Se vende", que ha circulado en copias piratas tras su proyección en diciembre pasado en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, donde recibió el Premio "Coral" otorgado por el público.

El realizador explicó que esta comedia de humor negro hecha "para reír y para pensar" está fuertemente influida por la obra del fallecido director Gutiérrez Alea, autor de clásicos como "La Muerte de un Burócrata" y "Guantanamera", su última película.

Perugorría aseguró que se divirtió mucho filmando esta película y reveló que se prepara para su nuevo proyecto titulado "Fátima y el Parque La Fraternidad", en el que solo se ocupará de dirigir, trabajo que confiesa cada vez disfruta más porque permite "contar historias".

EFE