Julia Orayen, la "conejita" de Playboy que fungió de edecán en el sorteo de turnos para el primer debate entre los candidatos presidenciales de México, trató de justificar el escotado e inapropiado vestido que lució durante la transmisión en vivo del evento.

En entrevista radial, la modelo nacida en Argentina y criada en México afirmó que los organizadores del debate no le dieron instrucciones sobre qué ropa usar y aseguró que no tenía ningún otro vestido adecuado.

“Nunca me los probé y nunca nadie me dijo las opciones. La única opción de largo que yo tenía era el vestido blanco”, dijo.

Comentó que, en principio, tenía la opción de usar un vestido negro, pero que al final le dijeron que luciera el blanco.

Orayen indicó que momentos previos al debate se intoxicó y tuvo que ser atendida por un doctor en el foro.

"De mis cinco millones de preocupaciones una era no desmayarme. Hoy en la mañana que vi las fotos, el vestido se abre, es un vestido que me gusta mucho, sí se abrió mucho”, manifestó.

El Instituto Federal Electoral (IFE) pidió disculpas por el incidente que causó revuelo, aunque señaló que el vestuario no fue responsabilidad del organismo, sino de una empresa productora que no cumplió con vestir a la edecán con un traje sobrio y formal.

México elegirá a su próximo presidente el próximo 1 de julio por lo que este hecho se suma como una anécdota más que llamativa en la campaña electoral.