Miles de peatones ven la tan común actividad de cruzar la calzada como una carrera. Tal es el caso en el cruce de las avenidas Juan de Arona y las Begonias en San Isidro, donde el semáforo les da tan solo 14 segundos.

Otros semáforos parecen jugarle una broma a los conductores, ya que primero pueden dar 165 segundos en rojo y luego aumentar 99 más.

Caso peor es de los usuarios que utilizan el Metro de Lima en la estación Arriola. En la cuadra 14 de la avenida Aviación, en la Victoria, no existe ni un semáforo ni rompemuelle antes del cruce peatonal.