Miles de europeos realizan como es costumbre el baño de Año Nuevo, el tradicional primer "chapuzón" en las aguas de sus costas y lagos para celebrar la llegada de un nuevo año.

Italia, Alemania, Francia, Holanda y Suiza son algunos de los países que realizan esta divertida celebración sin importar las bajas temperaturas que soportan durante esta época del año.

Disfrazados o con menos ropa posible, los europeos inician así un nuevo año dentro del mar y, sobre todo, felices.