Moshe Silmán, el israelí que se quemó a lo bonzo durante la manifestación de indignados el pasado sábado, falleció hoy en el hospital de Tel Hashomer.

Silmán, de 57 años y que sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en el 95 por ciento de su cuerpo tras prenderse fuego en protesta por encontrarse en una situación económica desesperada, falleció a primera hora de la tarde en el hospital Sheba, donde permanecía hospitalizado en cuidados intensivos desde hace una semana, informaron medios locales.

Los médicos le habían retirado ayer del tratamiento de recuperación y le mantenían solo con oxígeno y suero, explicó a Efe Yuval Katef, amigo del fallecido y uno de los líderes de la protesta social en Haifa (noroeste de Israel) que le acompañaba hoy en el hospital Sheba, junto a sus hermanas y otros activistas sociales.

Se trata de la primera víctima de este tipo en Israel, donde el pasado verano tomó las calles un movimiento de protesta popular que llevó a cabo las mayores manifestaciones sociales de la historia del país, que este verano se han renovado con menor intensidad.

EFE