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Rodolfo Orellana, acusado en su país de dirigir una gran red criminal y prófugo de la justicia desde julio, está siendo trasladado desde Cali, donde fue detenido este jueves, hasta Bogotá para iniciar los trámites de su extradición, informó la Policía colombiana.

Orellana, quien, según la policía colombiana, era "el criminal más buscado de Perú", fue capturado en un operativo conjunto llevado a cabo por las autoridades de los dos países andinos, junto a la DEA y la Interpol, que llevó de forma simultánea a la detención de su hermana Ludith en la localidad de Huaral, al norte de Lima.

El director de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijin) de Colombia, mayor general Jorge Rodríguez, dijo en una rueda de prensa que Orellana "estaba escondido en Cali" (suroeste de Colombia), en un conjunto residencial de un exclusivo barrio del sur de la ciudad y que "no salía (de allí) para evitar ser detectado".

"Está siendo trasladado a Bogotá", apuntó el director de la Dijin, para iniciar los trámites de su extradición a Perú, ya que sobre él pesaba una orden de captura en circular roja de Interpol por los delitos de asociación ilícita y lavado de activos.

Desde Roma, el presidente peruano, Ollanta Humala, dijo que el ministro peruano del Interior, Daniel Urresti, viajará a Colombia para traer a Orellana a Perú, pero no precisó cuándo.

Según el mayor Rodríguez, Orellana estaba "siendo buscado desde hace algún tiempo" en Colombia.

Los agentes que le buscaban consiguieron obtener su ubicación hoy mismo e inmediatamente se inició un operativo conjunto de los cuerpos de policía de Colombia y Perú en el que también colaboró la DEA (oficina antidrogas de Estados Unidos) y la Interpol (policía internacional).

El empresario y su hermana Ludith supuestamente lideraban una extensa red criminal que incluía abogados, funcionarios judiciales, policías y políticos de Perú.

Además de estar acusado de lavado de activos y asociación ilícita, está siendo investigado en Perú por narcotráfico.

Su detención tiene lugar casi tres semanas después de la detención del coronel retirado de la Policía Nacional de Perú Benedicto Jiménez, su lugarteniente más conocido y quien lideró el operativo por el que en 1992 fue detenida la cúpula de Sendero Luminoso, durante el Gobierno de Alberto Fujimori.

EFE