El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, decidió vivir un par de días en unos de los barrios más pobres del país para conocer de cerca cuál es la calidad de vida de miles de familias guatemaltecas.

El mandatario se alojó el sábado en la casa de una familia necesitada de Huitán, comunidad del departamento de Quetzaltenango, siendo su ejemplo seguido por la vicepresidenta Roxana Baldetti, varios funcionarios y un gran número de voluntarios, informó la agencia AFP.

La iniciativa de Pérez Molina forma parte del proyecto social “Todos tenemos algo que dar”, que promueve la Secretaría de Seguridad Alimentaria y el sector privado del país. Del proyecto participan unos 5.000 voluntarios que colaboran con las familias pobres en sus labores diarias y comparten los mismos alimentos.

"Van a ser dos días con una familia que vive en extrema pobreza y que tiene niños con desnutrición crónica”, señaló el jefe de Estado.

“La iniciativa ayudará a tomar conciencia porque hay algunos que todavía no la tenemos, de la tristeza y realidad que están viviendo muchísimos guatemaltecos que viven en extrema pobreza”, sentenció.