Paulo Coelho: Paz Vega será su amante en film biográfico

La actriz habló de su papel en el film biográfico del famoso escritor brasilero, estrenado en 2014 pero que llegará a los cines estadounidenses el 31 de julio de 2015.
Facebook

La actriz española Paz Vega aglutina en un solo personaje a muchas de las amantes que más sufrieron por Paulo Coelho en el filme biográfico del escritor brasileño, que llega el 31 de julio a las pantallas estadounidenses para mostrar el camino de superación y dolor del autor de "El alquimista".

"Tuvo varias amantes en su época de juventud con las que no cuajó. Entonces era un hombre difícil. Fue un hombre que hizo mucho daño a muchas mujeres, porque ellas estaban preparadas para el matrimonio pero él no", asegura en una entrevista con Efe la actriz que encarna a Luiza, personaje al límite y síntesis de todas esas mujeres sufridoras.

"Não Pare na Pista: A Melhor História de Paulo Coelho" cuenta la parte oscura, "la mejor historia", como reza su título, de un escritor que, tras una juventud marcada por varios intentos de suicidio e ingresos en sanatorios, encontró su luz y la canalizó a través de una literatura que ha guiado a millones de lectores en todo el mundo.

Paz Vega, cuando vio por primera vez la película, se sorprendió doblemente. Por un lado, porque muchas de sus escenas habían sido eliminadas, incluido un suicidio que impactó demasiado a la audiencia en los pases de prueba. Pero, sobre todo, por la belleza de las imágenes conseguidas por Augusto, un casi debutante.

"Me pareció un chico joven pero muy maduro, muy serio. Quería imprimir una visión muy particular, muy personal. Es una película valiente y de una factura muy cuidada", describe.

Vega llegó al proyecto siendo ya admiradora de Coelho. "En su día 'Verónica decide morir' me tocó mucho", asegura y describe al escritor como "una persona fascinante". "Oirle hablar de la vida, del mundo, de cómo están las cosas, el amor... Es maravilloso. Con un lenguaje sencillo te emociona", dice tras haberlo conocido personalmente en Santiago de Compostela (España). EFE