Un peruano se entregó a la Policía y confesó haber estrangulado a su expareja, de la misma nacionalidad, tras una fuerte discusión en la vivienda que ella habitaba en Santander al norte de España.

El suceso tuvo lugar la noche del jueves y se supo porque fue el propio A.A.P, de 37 años, quien llamó a la Policía y esperó a los agentes en la misma vivienda en la que yacía cadáver su compañera, L.G.A, de veintinueve años.

El hombre había ido a la casa para devolver al hijo de ambos, de cuatro años, y durante dos horas la pareja había discutido con fuerza, según declaró él mismo, aunque no especificó los motivos.

Los agentes encontraron al hombre en el salón de la vivienda junto a la víctima, que estaba tumbada boca arriba y, aunque los servicios de emergencia intentaron auxiliar a la víctima, no pudieron reanimarla.

En el lugar no había ningún arma y el propio A.A.P. confesó que había estrangulado a la mujer.

El niño no se encontraba en la estancia donde estaban su padre y el cuerpo de su madre.

Un juez certificó el fallecimiento de la mujer y ordenó la custodia del niño por parte de los servicios sociales.

A.A.P fue llevado a una dependencia policial para ampliar su declaración.

El alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, ha convocado para este viernes un pleno extraordinario y una concentración en la Plaza del Ayuntamiento para expresar el rechazo a este asesinato de carácter machista.

Por el momento se ignora si había denuncias previas por malos tratos contra el hombre.

EFE