EFE

El presidente de Egipto, Mohamend Mursi, se enfrenta ante una complicada situación debido a que no solo debe enfrentar las críticas masivas del pueblo, sino también la dimisión de sus ministros.

En no más de 24 horas dimitieron los ministros de Relaciones Exteriores, Turismo, Medio Ambiente, Comunicaciones y Asuntos Jurídicos, además de los voceros de la presidencia , Omar Amer e Ihab Fahmi, y el del Consejo de Ministros, Alaa al Hadidi.

A esto se suma la advertencia de las Fuerzas Armadas del país que exigen una reinvidicación a los manifestantes o de lo contrario anunciarían "una hoja de ruta y medidas para supervisar su puesta en marcha".

Se supo que el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, llamó a Mursi para expresarle su preocupación por la crisis egipcia.

Por su parte, la República Islámica de Irán pidió al ejército egipcio que respete "el voto de los electores".