Sólo queda que los católicos aceptemos lo que el Papa y la Iglesia nos piden

El Cardenal Juan Luis Cipriani afirmó que el Cardenal meter Erdö, Visitador Apostólico para el caso de la Pontificia Universidad Católica del Perú, es una persona muy preparada que viene con el deseo de ayuda a explicar bien la propuesta que la Santa Sede ya formuló.

“Echa la explicación y la aclaración, sólo queda que los católicos aceptemos lo que el Papa y la Iglesia nos piden. Yo rezo y prefiero no intervenir en nada para que claramente se vea que es la Iglesia, desde Roma, la que está planteando a las autoridades de la PUCP una serie de cuestiones que creo que ayudarían muchísimo a todos. Ojala que con la ayuda de Dios se llegue a buen puerto”, señaló.

El Arzobispo de Lima mencionó que esta semana en la que se celebró la Fiesta de la Inmaculada Concepción se vivió un momento muy importante y representa para muchos el ponernos bajo el manto de María. Por tal motivo, esta festividad es elegida por muchos para celebrar la Primera Comunión, el Matrimonio o las Ordenación Sacerdotal.

“La Fiesta de la Virgen ilumina en este camino del Adviento un pasar junto a María. El amor de María a Jesús no es solamente místico sino es un amor tierno, el de mamá. Esto ha iluminado la vida de todos nosotros porque buscamos en Ella esa ternura de mamá y buscamos aprender de Jesús cómo querer mejor a María”, expresó.

En otro momento, manifestó que existen dos condiciones para conocer verdaderamente a Jesús: reconocer hasta el final nuestros propios pecados y estar de acuerdo completamente con la voluntad de Dios.

“Entendamos que lo grave y lo que causa tristeza en el alma es el pecado. Cuando uno huye de esa confianza en Dios en el fondo duda que su situación tenga solución. Por eso, el nacimiento de Jesús es la confianza de que todo tiene arreglo con la redención.” reflexionó.

“Esa religión a la carta no ayuda, no da paz, ni arregla nada porque es falsa. Vale la pena que tengamos esa confianza de decir Señor, dame de verdad esa fe para encontrarte cara a cara y entres en mi corazón”, añadió.

El Cardenal Cipriani recordó que existen situaciones difíciles en el país y en el mundo que deben ser solucionadas con un diálogo sincero delante de Dios, porque sino se convierten en negociaciones de egoísmo, mentiras y violencia.

“En el clima de la Navidad y de la fe, tratemos de elevar nuestra vida a ese nivel donde hay paz y esperanza, donde hay lucha pero hay verdad. Porque si no hay verdad creo que la vida no tiene mucha alegría”, animó.

Comentó que para lograr la sintonía con Jesús es importante que nuestro corazón no tenga doblez, que no tengamos otras intenciones y que no permitamos que los pensamientos de egoísmo, de impureza, de abuso y de maldad, se apoderen de nosotros.

Mencionó también que debemos todos tener plena confianza en Dios y no pretender negociar con Él para que resuelva todos nuestros problemas, sino verlo como el padre que quiere lo mejor para nosotros.

“El Señor no busca en nosotros riqueza ni poder; Él quiere transparencia, sencillez, pureza de corazón, bondad de sentimientos. Solo así se produce una relación maravillosa en la que uno siente la cercanía de Dios”, afirmó.

“Hoy, el mundo debe ponerse de rodillas, adorar a su Dios y darle gracias por la vida y por la familia. La Navidad es un gran momento de amor, de agradecimiento y de paz, en el que se debe llevar ese momento de consuelo y de paz a esos niños y personas que no lo tienen”, exhortó.