| Fuente: Sunedu

La Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) denegó la licencia institucional solicitada por la Universidad San Andrés (USAN), debido a que esta no cumple las Condiciones Básicas de Calidad (CBC) establecidas como requisitos esenciales para brindar el servicio educativo de nivel universitario en el Perú.

A la fecha, la SUNEDU ha otorgado 76 licencias, lo que implica que cerca de 900 mil estudiantes peruanos se están formando en universidades que cumplen las CBC. Asimismo, se ha denegado diez solicitudes de licenciamiento institucional. La evaluación de las universidades continuará durante todo el año 2019.

A partir de la denegatoria del licenciamiento, la USAN deberá iniciar un proceso de cese paulatino de sus actividades, que no podrá superar los dos años. La Sunedu supervisará que durante este proceso se garanticen los derechos estudiantiles y se respete la reglamentación vigente.

Sobre la Universidad San Andrés (USAN)

La USAN es una universidad privada de tipo societario. Su única sede se ubica en el distrito limeño de Independencia y atiende una población de 505 estudiantes. Actualmente ofrece tres carreras: Derecho y Ciencias Políticas (que concentra al 64% de su alumnado), Contabilidad y Finanzas (17%) y Administración de Empresas (19%). Tras ocho años de funcionamiento, suma 88 graduados y graduadas.

El proceso de licenciamiento de la USAN se inició el 2 de febrero de 2017. En marzo de 2018, la universidad presentó un Plan de Adecuación (PDA). Para recabar evidencias acerca del avance en el cumplimiento de las CBC, la SUNEDU realizó dos Diligencias de Actuación Probatoria en la universidad, en agosto de 2018 y abril de 2019. A partir de los resultados de estas diligencias y la evaluación del PDA, el Consejo Directivo de la SUNEDU resolvió desaprobar el plan, puesto que este no garantizaba el cumplimiento de las CBC.

Incumplimientos

- La universidad no demostró tener objetivos institucionales claros, ni pudo demostrar que sus reglamentos de seguridad y sus protocolos para el uso de laboratorios cuenten con aprobación legal.

- Se detectó inconsistencias en los sílabos de varios cursos en relación a las horas de dictado y el número de créditos, así como sílabos con altos niveles de similitud con las propuestas de otras universidades.

- En cuanto a los indicadores relativos a investigación, la universidad no fue capaz de garantizar presupuesto para esta tarea, mostró inconsistencias respecto a la creación de su Dirección Universitaria de Investigación, y no mostró evidencias de sus políticas de fomento de la investigación. Tampoco cuenta con un repositorio institucional para almacenar su producción académica. De otro lado, se detectó que sus reglamentos de ética y de propiedad intelectual presentaban fragmentos idénticos a los de documentos de otras instituciones, sin estar adecuadamente citados.

- La USAN tampoco cumple con los requisitos mínimos en relación a su plana docente. La Ley Universitaria exige un mínimo de 25% de profesores y profesoras con dedicación a tiempo completo a todas las universidades; sin embargo, la USAN solamente alcanza el 15%. Además, sus instrumentos de evaluación y procedimientos de capacitación están deficientemente diseñados.

- Los servicios complementarios también presentaron una serie de problemas. Por ejemplo, la biblioteca no cuenta con ejemplares físicos de los libros declarados en su acervo bibliográfico. La universidad tampoco pudo asegurar la disponibilidad de los servicios social, psicopedagógico y de salud durante todo el horario de clases, ni garantizó contar con equipamiento adecuado para el tópico, como tanques de oxígeno, camilla de transporte, entre otros. Asimismo, las disciplinas deportivas no cuentan con personal para su correcta ejecución y el área destinada al vóley presentaba elementos inseguros.

- La casa de estudios tampoco pudo cumplir con indicadores referidos al seguimiento e inserción laboral. Su bolsa de trabajo no ha publicado ofertas laborales desde el semestre 2017-I, a excepción de una propuesta ingresada este año. La universidad tampoco demostró contar con un portal de transparencia con información pública, disponible y actualizada. La SUNEDU encontró inconsistencias en la información referida a las becas otorgadas entre el 2017 y el 2018.

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