Tierra y agua fueron los elementos necesarios para celebrar el "Día del barro" en Beynes, cerca de París, Francia.

Los corredores que participaron de la carrera tuvieron que recorrer 13 kilómetros llenos de obstáculos.

Pasa por túneles y piscinas de barro, subir montañas fangosas y cargar baldes con lodo fueron algunas de las duras pruebas por las que pasaron los franceses.