El entorno influye en la formación de nuevos delincuentes

Para especialistas, la inseguridad también se resuelve con énfasis en familias pacíficas y barrios mejor organizados. Además, es clave disminuir la deserción escolar y mejorar las oportunidades laborales.
El 26.3% de personas que pertenece a una pandilla fue víctima de violencia física en su hogar (Vox Populi). | Fuente: Andina

Cifras del Barómetro de las Américas (2017) indican que el 60% de personas cree que su barrio es un lugar inseguro. Perú es el tercer país de América Latina con una mayor percepción de inseguridad ciudadana, revelan las cifras del Barómetro de las Américas de 2017. La misma investigación indica que el 27.6% de los robos se comete sin el uso de la fuerza, mientras que un 18.3% se hace con armas.

La especialista en seguridad ciudadana del Instituto de Defensa Legal, Fabiola Franceza, asegura que el índice de victimización nacional ha disminuido. Cada año, disminuye 2%, según INEI. Sin embargo, “esto es relativo porque seguimos teniendo una de las tasas más altas de victimización de la región y el mundo”, comenta.

El 2015, el PNUD realizó un estudio titulado: ¿Quiénes son delincuentes en el Perú y por qué? El estudio confirma que la mayoría de delincuentes proviene de entornos violentos y vulnerables y tiene estudios incompletos. Además, presenta el porcentaje más alto de delincuentes que pasaron las Fuerzas Armadas (21.1%).

Una de las poblaciones más propensas a formar parte de las pandillas son los niños y jóvenes en situación de calle. El libro “Los niños en la calle” de Vox Populi, indica que el 21% de entrevistados que están o estuvieron en situación de calle formó parte de una pandilla. Además, el 26% de los niños y jóvenes encuestados que recibieron alguna forma de maltrato físico se involucró en una pandilla. Y para el 47% de los entrevistados que formó parte de una pandilla está fue una experiencia buena.

Benavente también analiza la distribución geográfica de las pandillas. Los resultado revelan que el 35.9% de pandillas se encuentra en Lima Sur, mientras que hay un 30.4% ubicado en Lima Centro. Al respecto las cifras de Lima Cómo Vamos del 2015 indican que los delitos con mayor número de delitos son Cercado de Lima, San Juan de Lurigancho y Ate.

Como refiere la CAF en un estudio llamada Por una América Latina más segura (2014), las acciones para combatir el crimen también dependen de un amplio abanico de dimensiones, como la familia, la escuela, el barrio, la comunidad, la infraestructura urbana, las regulaciones económicas, el sistema penitenciario, entre otras. Las políticas públicas de seguridad ciudadana deben reforzar las instituciones encargadas de combatir el delito, pero esto requiere de una constante cooperación con los distintos ministerios, los gobiernos locales, los organismos públicos y la sociedad civil.

El mejor ejemplo de esto lo dan juntas vecinales que se han empoderado y articulado con las comisarías de sus jurisdicciones para prevenir y enfrentar la delincuencia en cualquiera de sus variantes.

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