Las atletas rusas Kseniya Ryzhova y Tatyana Firova no encontraron mejor manera de festejar con un beso la obtención de la medalla de oro en la prueba de relevo 4x400. Este gesto puede ser considerado como un desafío a lo declarado por su compatriota Yelena Isinbáyeva.

La campeona mundial de salto con pértiga defendió la ley contra la promoción del homosexualismo que rige en Rusia y en conferencia de prensa explicó: “Somos gente normal, estándar, simplemente vivimos hombres con mujeres y mujeres con hombres. Viene de la historia, nunca hemos tenido ningún problema y no queremos tenerlo".