Nico Rosberg de Mercedes se proclamó vencedor del Gran Premio de Austria gracias a una buena estrategia de paradas del equipo Mercedes respecto a la escudería Williams, que le permite asentar su posición como líder del Mundial de pilotos de fórmula uno.

Rosberg alcanzó el liderato en la vuelta 27, gracias a la decisión de Mercedes de anticipar su cambio de neumáticos a los Williams del brasileño Felipe Massa y el finlandés Valtteri Bottas, primero y segundo en la formación de salida.

El teutón fue capaz de conservar esa posición pese a los ataques finales de su compañero británico Lewis Hamilton, que tuvo que conformarse con el segundo lugar.