Los piratas de la región de Puntlandia, en el norte de Somalia, rindieron homenaje a sus compañeros muertos en las operaciones de rescate realizadas por las armadas de Francia y Estados Unidos (EE.UU.) la semana pasada, según dijo a Efe uno de sus cabecillas.

En un funeral celebrado hoy en la localidad de Baado, a unos 60 kilómetros de Haradhere, los dos piratas muertos por los militares galos y los tres que fueron abatidos por los estadounidenses recibieron el tratamiento de "héroes", según dijo a Efe por teléfono Abdi Garad, jefe de una sus bandas.

"Hemos preparado el funeral por los compañeros muertos, rezamos por ellos y deseamos que se encuentren bien con Dios", recalcó Garad, que apuntó que la ceremonia se había llevado a cabo sin la presencia de los cuerpos de los piratas muertos.

"Les hemos rendido homenaje como héroes y esperamos que quienes tengan sus cuerpos les den un descanso digno", apostilló.

Omar Moalim, un vecino de Baado, explicó a Efe que, en el funeral se sacrificaron cinco camellos para un banquete fúnebre y "los piratas rezaron por sus compañeros y corearon consignas contra Estados Unidos".

"Estaban muy tristes porque algunos de ellos eran de los mejores en conseguir interceptar barcos extranjeros y conseguir mayores rescates", agregó Moalim.

Dos de los piratas murieron el pasado viernes en una operación de la Armada francesa, cerca de la costa de Eyl, en Puntlandia, durante el rescate del yate galo "Tanit", en el que también falleció uno de los cinco rehenes que estaban en la embarcación.

Los otros tres fueron abatidos el domingo último por francotiradores de la Armada de EEUU, para rescatar al capitán Richard Phillips, que estuvo cinco días retenido por cuatro piratas en un bote salvavidas a 250 millas (450 kilómetros) de las costas somalíes.

Los piratas se llevaron con ellos a un bote salvavidas al capitán Phillips cuando la tripulación de su barco, el carguero de bandera estadounidense "Maersk Alabama", consiguió desalojarlos del buque, que habían abordado.

Posteriormente, los piratas amenazaron con matar a cualquier ciudadano de EEUU y Francia que encuentren en los barcos que transitan por la zona marítima en que actúan.

Abdi Kolis, cabecilla de una banda de piratas dijo a Efe el pasado lunes que "ahora lloran las familias de nuestros compañeros, pero llegará el momento en que llorarán familias estadounidenses y francesas".

Ayer, los piratas somalís atacaron con armas automáticas y lanzagranadas el carguero con bandera estadounidense "Liberty Sun", con una veintena de tripulantes, en un fallido intento de capturar la nave, que viajaba del puerto estadounidense de Houston al keniano de Mombasa, con ayuda alimentaria.

En los últimos días los piratas somalís han secuestrado cinco barcos, entre ellos dos pesqueros egipcios, un remolcador italiano y dos cargueros, uno griego y otro propiedad de una empresa libanesa.

Con esos secuestros, son 21 los barcos que están en poder de los piratas, con más de 350 tripulantes, unos 120 filipinos, según organizaciones de ayuda a la navegación, que han señalado que han batido su récord de buques secuestrados al mismo tiempo.

Por otro lado, las autoridades de Puntlandia han acusado de llevar "basura tóxica" al remolcador italiano, de 75 metros de eslora, con una tripulación compuesta por diez ciudadanos italianos, cinco rumanos y un croata.

Bile Mohamoud, portavoz del Gobierno la región autónoma somalí de Puntlandia, dijo a Efe desde Bosaso, la principal ciudad de la zona, que "si se comprueba que lleva basura tóxica, la tripulación puede ser sancionada con severidad".

"Los secuestradores nos han dicho que el barco lleva basura tóxica y vamos a enviar a unos ancianos a comprobarlo", dijo Mohamoud, que pidió que responsables de la ONU hagan la misma comprobación.

Las autoridades somalís, y en especial las de Puntlandia, han acusado reiteradamente a compañías internacionales de aprovechar la situación de anarquía en que vive Somalia desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Siad Barre, para llevar a cabo pesca ilegal en sus aguas y depositar basura tóxica frente a sus costas. EFE