Kast recalcó que por ahora no puede concretar ningún acuerdo con gobiernos de la región para establecer un corredor humanitario porque no ha asumido oficialmente como mandatario chileno.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, reiteró este miércoles que a los migrantes irregulares en su país solo les quedan 63 días para abandonar la nación y regresar solo cuando formalicen sus documentos para permanecer en territorio chileno.
"Le hemos señalado a los migrantes irregulares que les faltan 63 días para dejar nuestro país y tener la posibilidad de volver con sus documentos en regla. Nosotros lo que buscamos es orden para nuestra patria. Si alguien quiere llegar, debe entrar por la puerta; si lo hizo por la ventana, que salga y vuelva a pedir el ingreso", manifestó en conferencia de prensa tras su reunión con el presidente José Jerí.
Kast recalcó que por ahora no puede concretar ningún acuerdo con gobiernos de la región para establecer un corredor humanitario porque aún no ha asumido oficialmente como mandatario chileno. En ese sentido, aclaró que solo puede "plantear inquietudes" hasta el momento en que suceda el cambio de mando con Gabriel Boric en marzo próximo.
"Lo que estamos haciendo es generar puentes de diálogo para que, una vez yo jure y asuman los nuevos parlamentarios, esto sea una conversación de los poderes legislativos, el Poder Judicial y el Ejecutivo para encontrar una salida humanitaria", precisó.
Tema Venezuela
Kast reconoció que tiene una discrepancia con Gabriel Boric respecto a la captura de Nicolás Maduro el pasado sábado en Caracas y la crisis que se vive en dicha nación. No obstante, recalcó que el presidente en funciones es quien dirige la política internacional de Chile.
"Tenemos una discrepancia en eso, no voy a profundizarlo, pero claramente la violación de los derechos humanos de ocho millones de personas que fueron forzadas a migrar por temas económicos o de persecución política requiere que alguien tome una decisión y haga algo", sostuvo.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, manifestó el pasado sábado su "enérgica condena" a la intervención de Estados Unidos para detener a Nicolás Maduro y al anuncio de que USA "pretende ejercer un control directo sobre el territorio venezolano", lo que aseguró que "sienta un precedente extremadamente peligroso".