El uribista Duque y el izquierdista Petro disputarán la presidencia de Colombia en segunda vuelta

Tras conocer los resultados, Duque apeló a la unión para ganar los comicios mientras que Petro cree que remontará los casi tres millones de votos de diferencia que le sacó su contendiente el próximo 17 de junio.
RPP Noticias estuvo presente en Colombia con su enviado especial, Carlos Villarreal. | Fuente: RPP

El uribista Iván Duque y el izquierdista Gustavo Petro disputarán la Presidencia de Colombia en segunda vuelta el próximo 17 de junio, según el resultado de las elecciones celebradas este domingo, con el 99,46 % escrutado. Los datos oficiales de la Registraduría Nacional, entidad organizadora de los comicios, muestran que Duque, del Centro Democrático, obtuvo 7.539.930 votos, equivalentes al 39,11 %, y Petro, de Colombia Humana, recibió 4.838.639, que representan el 25,10 %, resultados que los llevarán al balotaje en tres semanas.

En tercero se situó Sergio Fajardo, de Coalición Colombia (centroizquierda), con 4.579.684 votos (23,76 %) que hicieron soñar a sus seguidores con la posibilidad de dar la sorpresa y meterse en la segunda vuelta, pero definitivamente no le alcanzó para desbancar a Petro. La cuarta plaza fue para el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, del movimiento de derechas Mejor Vargas Lleras, con 1.400.648 votos (7,26 %), y en quinto quedó el exjefe negociador del Gobierno con las FARC, Humberto de la Calle, del Partido Liberal, con 398.217 sufragios (2,06 %).

Fajardo y De la Calle discutieron durante semanas la posibilidad de hacer una alianza para la primera vuelta, intento que no fructificó, y los cerca de 255.000 votos que le faltaron hoy al candidato de la Coalición Colombia para pasar a segunda vuelta son un poco menos que los obtuvo el aspirante liberal. La lista la cierra el pastor evangélico Jorge Trujillo, del movimiento Todos Somos Colombia, con 75.502 votos (0,39 %). Los promotores del voto en blanco reciben 60.048 votos que corresponden al 0,31 %.

Estos resultados confirman lo pronosticado por todas las encuestas de intención de voto divulgadas en los tres últimos meses, que daban a los candidatos en el mismo orden en que han quedado este domingo.

Escenario inédito

El derechista Duque y el exguerrillero Petro definirán en un inédito balotaje en junio la presidencia de Colombia, tras una primera vuelta que mostró a un país dividido en torno a un histórico pacto de paz. En la primera elección sin conflicto con las FARC en medio siglo, Duque se llevó el triunfo precisamente con su promesa de modificar el pacto de paz con el que fuera el grupo rebelde más poderoso de América.

No obstante su buen desempeño (nunca antes la izquierda había obtenido casi 4,9 millones de votos, casi el doble de su mejor resultado en 2006), Petro deberá esforzarse mucho para remontar a su rival. Para la segunda vuelta deberá enfrentar muy seguramente una coalición de fuerzas conservadores y de derecha que temen un gobierno de corte chavista contrario a la propiedad privada. De ser presidente, el exguerrillero tendrá un Congreso de mayoría derechista.

Dos mundos 

Duque (41 años) se ganó el favor de los votantes con un discurso conservador que defiende la empresa privada y el recorte de impuestos y de la burocracia. Petro (58) promete, en cambio, profundas reformas económicas, entre ellas gravar la tierra improductiva.

"Quiero un país de legalidad, de lucha frontal contra la corrupción, un país donde se respire seguridad en todo el territorio, quiero un país de emprendimiento", dijo Duque al votar en Bogotá. Petro, en tanto, abogó por un "presente y futuro" sin odio ni venganza, que deje atrás "las maquinarias corruptas".

El fin de medio siglo de enfrentamiento con las FARC puso sobre el tapete preocupaciones como la corrupción, la desaceleración económica, el servicio de salud y el repunte del narco que castiga las fronteras con Venezuela y Ecuador. Sin embargo, el pacto con el ahora partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) obra como un partidor de aguas.

Duque promete modificar el pacto de paz de 2016 para impedir que los rebeldes implicados en delitos atroces ejerzan la política sin antes haber pagado un mínimo de cárcel. Por su parte, Petro, que militó en los ochenta en el disuelto movimiento M-19, prevé honrar los compromisos que garantizan que los jefes exguerrilleros reciban penas alternativas a prisión si confiesan crímenes y reparan a las millones de víctimas de un conflicto en el que también participaron paramilitares de ultraderecha y agentes estatales. (Con información de EFE y AFP)

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