Análisis | La ultraderecha busca una alianza al interior del Parlamento Europeo

Aunque su influencia en muchos países europeos crece, los partidos de ultraderecha son hasta ahora minoritarios dentro del Parlamento Europeo. Sin embargo, esta realidad amenaza con cambiar tras las elecciones del próximo 26 de mayo. Y, pese a compartir extremismos, no tienen necesariamente una posición en común. 

Las elecciones al Parlamento Europeo se celebran del 23 al 26 de mayo en los 28 países miembros. | Fuente: EFE | Fotógrafo: OLIVIER HOSLET

Por: Jenny Barke 

La dimisión de la primera ministra británica, Theresa May, se produce dos meses después de una fecha muy importante para los europeos, que a fines de marzo debían definir el proceso de la salida de la isla británica de la Unión Europea (UE), el brexit.

Aquella vez, la jornada terminó en un duro revés: el Gobierno británico tuvo que pedir una prórroga. La nueva fecha para el brexit será el 29 de octubre, un Halloween-brexit que plantea un panorama incierto en la Eurocámara, que contará por primera vez con una participación importante de partidos de ultraderecha, nacionalistas, y opositores a la Unión Europea.

Entonces, la situación es la siguiente: los mismos diputados en contra de la UE lucharán por escaños para integrar una facción que, dentro del Parlamento, promueva la salida del Reino Unido.

La elecciones del próximo 26 de mayo definirán el panorama. Y según una encuesta realizada por el instituto YouGov, en los comicios europeos podría ganar el “partido-brexit” del populista de derecha Nigel Farage con 29% de los votos para el Reino Unido.

Visiblemente emocionada y con la voz quebrada, Theresa May anunció este viernes que dejará el cargo de primera ministra de Gran Bretaña, después de tres años complicados en los que falló en su intento de concretar el brexit. | Fuente: EFE | Fotógrafo: Neil Hall

Del brexit al Parlamento Europeo

Se han levantado voces entre todos los partidos de ultraderecha en Europa para exigir la salida de sus países de la UE. Pero con la falta de seguridad en el proceso de la retirada británica, la idea en torno a nuevas consultas para abandonar el bloque europeo no es tan popular. Hay un cambio de la estrategia política: las ideas de futuras salidas, como “Austrix”, “Itaxit”, “Franxit” o “Alemaxit”, ya no están en la agenda de sus propuestas políticas.

Más bien, para profundizar su propuesta contra la burocracia europea, algunas fuerzas de derecha han creado una alianza, explicó a RPP Noticias el investigador en temas europeos y politólogo alemán Wolfgang Bergem, profesor de Universidad Siegen.

Ahora, los partidos de ultraderecha comparten la visión de que la UE debe reformarse de acuerdo a las necesidades nacionales. De acuerdo con recientes sondeos, estos grupos tienen un 23% de probabilidades de ingresar a la Eurocámara en las próximas elecciones, con lo que obtendrían 170 escaños.

“Anuncian que conformarán la fracción más poderosa [del Parlamento]. Esta meta no se va a cumplir, pero seguramente tendrán un bloque fuerte, que desplace el peso del poder en la Eurocámara”, augura Bergem.

 

Una mujer pasea en bicicleta junto a varios carteles electorales en una calle de París, Francia, este lunes. Los franceses acudirán a las urnas el próximo domingo 26 de mayo para votar en las elecciones europeas. | Fuente: EFE | Fotógrafo: CHRISTOPHE PETIT TESSON

Alianza sin consensos

En los primeros días de abril, el ministro italiano del Interior y líder del partido Liga Norte, Matteo Salvini, lanzó su proyecto populista y transnacional “para cambiar Europa”. Lo hizo acompañado por representantes de partidos euroescépticos, como Alternativa para Alemania (AfD), Verdaderos Finlandeses y el Partido Popular Danés. El grupo se llama “Europa de las Libertades y la Democracia Directa” (EFDD).

Faltaron en su presentación otros poderes del eje nacionalista: el primer ministro húngaro, Viktor Orban, y la lideresa de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen.

Para el politólogo Bergem, la falta de los líderes de partidos populistas, como Le Pen, de Francia, y Orban, de Hungría, evidencia que los partidos populistas no conforman una verdadera alianza. Según señala, los populistas son “muy heterogéneos”.

El politólogo alemán Hans-Joachim Lietzmann, profesor en la Universidad Wuppertal, coincide. En su opinión, la alianza es “una paradoja”. “Estas contrariedades son tan grandes que debilitan la posibilidad de tener una agenda común de contenido o normas”, dice.

Lietzmann menciona algunos ejemplos sobre el quiebre de posturas entre los partidos de ultraderecha.

Salvini se enfrenta a la magistratura por permitir el desembarco de migrantes. | Fuente: EFE | Fotógrafo: ETTORE FERRARI

Desbalance financiero. Un tema muy importante, y en el que hay poca unión, es la redistribución del dinero europeo. Actualmente, 17 de los 28 países sacan provecho de esta redistribución. En particular, los países que más critican a la Unión Europea, como Hungría y Polonia, ganan casi 12 mil millones de euros más de lo que han pagado a la UE. El Partido de la Libertad de Austria (FPÖ) quiere suprimir este pago compensatorio. La AfD de Alemania tiene similar postura, pero países como Grecia, Lituania, República Checa, Bulgaria o Croacia sí lo defienden.

No hay consenso sobre la inmigración. Lietzmann explica que los ultraderechistas “ni siquiera tienen la misma propuesta sobre la migración, pese a ser un tema que les regalaba muchos votos de los europeos”. Agrega que Salvini tiene un interés en una redistribución de los migrantes que llegan a la costa de Italia, pero los países de la Europa Oriental y centroeuropeos rechazan esta propuesta. “Todos los partidos tienen la consigna de poner los intereses de su país por encima de los del resto”, dice.

La discusión sobre el euro. Tampoco están de acuerdo si quieren continuar con el Euro como moneda oficial. Salvini, desde hace mucho tiempo, hace propaganda política en Italia son su slogan “Basta Euro”. Sin embargo, cambió muy rápido de postura luego de que llegó a un acuerdo con la Comisión Europea para que Italia pueda aumentar su déficit hasta el 2,4 % del PIB.

¿Ventaja para la democracia?

A pesar de la incertidumbre por el rol de la ultraderecha en la Eurocámara, Lietzmann considera que puede suponer una una ventaja para la democracia: “Para mí, no es tan malo que haya debates impetuosos, ni riñas, ni conflictos. Con esta alianza, los otros partidos sienten mayor presión para cooperar entre ellos otra vez”, dice el politólogo.

“No deseo que los populistas se fortalezcan pero, si se llegan a fortalecer, al menos estimularán la apertura hacia la discusión. Y, lamentablemente, faltaron en los últimos años estas discusiones”.

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