El internacionalista Farid Kahhat consideró que los "comunicados emitidos" por la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado y nuevo el embajador de EE. UU. en Perú "están fuera de lugar".
El internacionalista Farid Kahhat analizó las recientes tensiones entre Estados Unidos y China tras el fallo judicial, en primera instancia, que impide a Ositrán supervisar megapuerto de Chancay —situado a unos 75 km al norte de la ciudad de Lima y construido con una inversión de 1 300 millones de dólares—, a cargo de la empresa china naviera Cosco Shipping.
Durante una entrevista con el programa Las cosas como son, de RPP TV, consideró que la soberanía nacional no está en riesgo, ya que la seguridad del puerto y su posible uso militar no dependen de Ositrán, sino de la Autoridad Portuaria Nacional o la Capitanía General.
"Si está o no comprometida la soberanía es un asunto interno del Perú, no le compete a Estados Unidos juzgarla", remarcó.
El autor de Contra la amenaza fantasma: la derecha radical latinoamericana y la reinvención de un enemigo común (2024) criticó la autoridad moral de Estados Unidos para hablar de soberanía.
"Este es un gobierno norteamericano que amenazó a Dinamarca y Panamá con el uso de la fuerza para apoderarse de Groenlandia y el canal, y que ha convertido a Venezuela en un virtual protectorado. Su respeto por la soberanía deja mucho que desear", recordó el profesor universitario.
Cuestiona comunicados de EE. UU.
De acuerdo con Kahhat, este nuevo choque entre las dos principales potencias mundiales debe entenderse dentro de la nueva estrategia de seguridad nacional de EE. UU., la cual busca reducir la influencia de China en América Latina.
"Los comunicados emitidos por el Departamento de Estado y por el embajador norteamericano están fuera de lugar y están equivocados", sostuvo.
Al respecto, la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado expresó su preocupación por los "informes que indican que Perú podría verse imposibilitado de supervisar Chancay, uno de sus puertos más importantes, bajo la jurisdicción de propietarios chinos depredadores". "Apoyamos el derecho soberano de Perú a supervisar infraestructura crítica en su propio territorio. Que esto sirva de advertencia para la región y el mundo: el dinero barato chino cuesta soberanía", indicó en la red social X.
En tanto, el nuevo embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, se pronunció también sobre la polémica sentencia judicial en torno al megapuerto de Chancay. "Todo tiene un precio, y la larga lo barato sale caro. No hay precio más alto que perder soberanía", glosó.
Kahhat advirtió, además, que el Perú no debe quedar "atrapado" en este "conflicto" de potencias mundiales ni permitir que los embajadores peleen en territorio peruano como si fuera "terreno neutral".
"Estados Unidos no tiene derecho a pronunciarse sobre un asunto que compete únicamente al Estado peruano", añadió.