Solo para conocedores. Así se puede definir en líneas breves lo que fue el concierto de la banda mexicana Café Tacvba que entregó una íntima velada para cerca de 2 mil personas en el Anfiteatro del Parque de la Exposición. La estructura del local, que es de los más detestados por los fans que gustan de los saltos y el pogo, no fue impedimento para que el grupo se entregue completamente a una bulliciosa marea de fánaticos.

A las 9:00 de la noche, el grupo líderado por Rubén Albarrán subió al escenario para entregar en su extensión y por primera vez en su historia, un concierto dedicado íntegramente al disco “Re”, aquella producción que los lanzó a la fama y los puso en el ojo del mundo, recibiendo comparaciones hasta con los mismísimos Beatles por la mixtura de ritmos e influencias musicales, en sus 20 poderosas canciones.

“Esta noche estamos celebrando el disco ‘Re’, así que no nos chinguen pidiendo ‘Eres’ o ‘Chilanga Banda’”, dijo desatando risas el inquieto cantante de la banda, que en su performance resaltaron sus eufóricos bailes, cambios de vestuarios y su capacidad para mover al público, así sean miles en un estadio o en un auditorio pequeño.

El setlist fue dedicado en el mismo orden del disco por lo que Café Tacvba arrancó su presentación con “El Aparato”, “Ingrata”, “El Ciclón” y la poderosa “El Borrego” que fueron recibidas por un público incesante, entregado y que dejó de lado los celulares y cámaras, a pedido del mismo Albarrán.

CAFÉ DE MAÑANITAS

Y por tratarse de un aniversario, no podía faltar el festivo saludo del respetable que le cantó “Las mañanitas” a los mexicanos, felicitándolos por sus 25 años. “Solo tengo una curiosidad, ¿por qué dicen ‘despierta, Miguel, despierta’”, dijo entre risas Rubén Albarrán, el flaco de cabellos rizados que se comió al público de principio a fin. El himno de la soledad “Esa noche” (dedicada a Chavela Vargas) sonó en los parlantes y el público se unió al grito de “¡mi soledaaaad!” junto a la banda.

Siguió en el repertorio, como reza en el tracklilst de “Re”; “24 horas”, “Ixtepec”, “Trópico de cáncer” (en la que salieron con cascos de mineros), “El metro”, “El fin de la infancia” (en la que invitaron al baile con brillantes trajes fluorescentes), y así sucesivamente, pero no fue hasta la coreada “Las Flores” que el grupo hizo un anuncio a modo de reflexión, dedicando “una flor” a los 43 de Ayotzinapa y uniéndose a la coyuntura que vive nuestro país con una mención a los protestantes por la polémica Ley del Regimen Laboral Juvenil.

“La situación no está bien en ningún lado. Aquí sabemos que la situación tampoco es muy buena con los estudiantes y jóvenes que protestan (contra el Régimen Laboral Juvenil)”, mencionó el popular “Cosme” llevándose el aplauso y los vítores de sus fans.

“La Pinta”, “El baile y el salón” (con su pegajoso coro cantado al unísono por los asistentes al final de la canción), “El puñal y el corazón” y “El balcón” cerraron el repertorio dedicado a su famoso disco que celebraba dos décadas, para luego continuar con un repertorio armado por los mismos fans quienes gritaron sus pedidos.

A PEDIDO DEL PÚBLICO

“Eres”, “Cómo te extraño mi amor”, “Olita del Altamar” fueron algunos de los pedidos que el público realizó y ya corrían dos horas de espectáculo en los cuales el grupo parecía no cansarse ni dar tregua. “¿Quieren ‘El espacio’? Pero esa es muy lentita y después se les baja toda la energía, ¿quieren lentitas o mover las nalguitas?”, anunciaba Albarrán para mostrarle al público que este show era solo para el que quisiera bailar y saltar con ellos.

En “Chica banda”, la sorpresa se dio cuando Café Tacvba dejó subir a cerca de veinte jovencitas del público para bailar y cantar junto a ellos en el mismo escenario. “Volver a comenzar”, “Las batallas”, “Cero y uno”, “Chilanga banda”, “Mediodía” y “Déjate caer” cerraron esta incesante e intensa noche, en la que ‘Cafeta’ celebró como se debía con su público peruano, al que agradeció por el calor y prometió regresar en cuantas oportunidades más sea posible. Una noche para el recuerdo y en la que solo los fanáticos hirvieron de principio a fin y los tacubos demostraron –una vez más- porque son considerados una de las mejores bandas de rock que Latinoamérica ha visto nacer. 

Rob Reyna (@rob_core)