Portadas de 'Desire' (1976), 'Highway 61 Revisited' (1965) y del single 'Things have changed' (2000).
Portadas de 'Desire' (1976), 'Highway 61 Revisited' (1965) y del single 'Things have changed' (2000). | Fuente: Composición

Bob Dylan cumplió 79 años este domingo. El cantautor estadounidense, ganador del Nobel de Literatura en el 2016, recibió este nuevo aniversario con el anuncio de la próxima publicación de un nuevo disco, el primero con canciones originales en ocho años y con el que habrá publicado al menos uno en siete décadas distintas. El nuevo disco, titulado Rough and Rowdy Ways, será publicado mientras el mundo todavía lucha contra una pandemia. Es un mundo distinto al que lo vio aparecer en la escena musical: el de los agitados años sesenta.

1965: 'Like a Rolling Stone'

Bob Dylan apareció a inicios de los sesenta en la robusta escena folk de Nueva York, la que reunía a jóvenes bohemios, universitarios e intelectuales, en contraste con la creciente escena del rock and roll, considerada entonces como un producto comercial para adolescentes. Hacia 1963, la complejidad de sus composiciones y sus imágenes interpretadas como cargadas de crítica social y política –particularmente en clásicos como 'The Times They Are a-Changin’ o 'Blowin’ in The Wind'- se convirtieron en himnos de la escena folk y de la canción protesta, en pleno auge de la lucha por los derechos civiles.

Sin embargo, Bob Dylan rechazaría rápidamente la etiqueta de ‘voz de su generación’ y para 1965, ya era un artista completamente distinto. Sus letras tomaron un tono más surrealista, irónico, interno e incluso dadaísta, mientras que su sonido cambió la guitarra acústica por una guitarra eléctrica y una banda de rock de soporte.

Así nace ‘Like a rolling stone’, publicada como single en julio de 1965 y como parte del disco Highway 61 Revisited al mes siguiente. Fue la canción que consolidó su incursión en el rock n’ roll, género que cambió para siempre. Hasta entonces, la mayoría de canciones de rock solo hablaban de amor y desamor adolescente, de fiestas, de carros, etc. A partir de Dylan, las letras en el género tomarían mayor complejidad, lo que iría de la mano con una mayor complejidad musical.

“Sonaba como si alguien hubiese abierto la puerta de tu menta con una patada. Así como Elvis liberó tu cuerpo, Dylan liberó tu mente y nos mostró que solo porque la música fuese física no significaba que era anti intelectual. Tuvo la visión y el talento de hacer una canción pop que contuviera al mundo entero (...) rompió las barreras de lo que un tema podía lograr y cambió el rostro del rock n’ roll para siempre”, diría Bruce Springsteen sobre esta canción en 1988, cuando se encargó de inducir a Dylan al Salón de la Fama del Rock and Roll’. En los años siguientes, John Lennon también reconocería la influencia de Dylan en sus composiciones para The Beatles, que comenzarían a hacerse más complejas bajo su influencia.

1975: Hurricane

Tras un cierre tumultuoso de la década del sesenta, que incluyó un accidente de moto que casi le cuesta la vida y varios años recluido en su casa junto a a su familia, Bob Dylan volvió a los escenarios y a grabar música a inicio de los setentas. Su disco más importante de esa época fue, sin duda, Blood on The Tracks, un visceral puñado de canciones sobre el amargo final de una relación. Pero para su canción más influyente de la década elegimos 'Hurricane', su "retorno" a la canción protesta.

Publicada como single a fines de 1975 y luego como parte del disco Desire (1976), Hurricane cuenta la historia del boxeador Robert 'Hurricane' Carter, condenado en 1967 a cadena perpetua -denunciaba Bob Dylan- por un crimen que no cometió y por obra de policías racistas y de un jurado racista. La canción, inspirada en la autobiografía que Carter escribió en prisión, logró que el caso se haga conocido en Estados Unidos y a nivel mundial, e hizo que crezca el apoyo hacia Carter.

En 1985, un juez federal determinó que el juicio no había sido justo y ordenó su liberación. Tres años después, la Fiscalía desestimó definitivamente los cargos. En 1999, la historia de Rubin Carter fue llevada al cine, con Denzel Washington interpretando al boxeador.

1988: ‘Handle with care’

Como para muchos de sus contemporáneos, los años ochenta no fueron fáciles para Bob Dylan. Si bien tuvo algunos éxitos a inicio de la década, la aparición de géneros como el new wave y el metal hicieron más amplia la escena del rock, mientras que artistas como Prince, Michael Jackson o Madonna acapararon la mayoría del fanatismo popular. Además, un ‘hijo putativo’ de Dylan, Bruce Springsteen, tomó el título honorífico de ‘poeta del rock’, pero con su particular estilo más vinculado a los dramas y las escenas de la clase obrera estadounidense.

¿Qué hicieron entonces rockeros viejos como Bob Dylan, el exbeatle George Harrison, Jeff Lynne, Tom Petty y Roy Orbison? Formaron un ‘supergrupo’ llamado The Traveling Wilburys.  La banda no tardó en convertirse en un éxito de ventas, particularmente con la canción ‘Handle With Care’, cuyo video se fue constantemente reproducido en MTV, la meca musical de la década. El supergrupo, al que Dylan se acercó gracias a su amistada con Harrison, revitalizó su carrera luego de varios pasos en falso y fue un anticipo de lo que vendría años después.

1997: 'Love sick'

Tras cerrar la década de los ochentas de forma redonda con The Travelling Wilburys y su disco solista Oh Mercy! (1989), el inicio de los noventas nuevamente fue difícil. Tras el fracaso crítico de Under The Red Sky (1990) y con la atención del público centrada en el rock alternativo de la época, pasaron siete años para que Bob Dylan publique un nuevo disco con canciones originales: Time Out of Mind (1997).

Con canciones sombrías sobre el paso de los años, la muerte y el desamor, el disco anunció al mundo que el mejor Bob Dylan estaba de vuelta, ya no como una reliquia del pasado, sino como un especie de voz sabia capaz de cantar y escribir sobre temas relevantes más allá de las edades y las épocas. Los temas de 'Time Out of Mind' suenan hoy, más de 20 años, tan relevantes como en el año en que apareció.

El disco también le valió a Bob Dylan su primer Premio Grammy a Mejor Álbum del Año en 1998, por encima del OK Computer de Radiohead y del Flaming Pie de Paul McCartney. Para esta década, elegimos 'Love sick'. canción que interpretó en la ceremonia de los Grammys de ese año y que encapsula el sonido y la temática del disco.

2000: ‘Things have changed’

Con la confianza con la que cerró la década de los noventas, el nuevo milenio trajo más éxitos para Bob Dylan, cuyo estilo vocal y musical siguió evolucionando. Si bien publicó tres discos muy bien recibidos en esta década (Love and Theft del 2001, Modern Times de 2006 y Together Trough Life de 2009), nos quedamos con ‘Things have changed’, canción escrita para la película Wonder Boys. Esta composición le hizo ganar su primer Óscar a mejor canción original y se ha convertido en un clásico de su repertorio.

La canción y su video musical, además, retratan al Dylan de la época: confiado, consciente de su genialidad y con una actitud que te hacer pensar que, a su edad, es el tipo más cool en el lugar. También simboliza su relación con el cina en esta década con película con la biográfica I'm Not There (2007) de Tom Haynes, el documental No Direction Home (2005) de Martin ScorseseMasked and Anonymous (2003), coescrita y protagonizada por él mismo.

2012: 'Duquesne Whistle'

Con su reputación intacta y tras superar la barrera de los 70 años, Bob Dylan se centró en seguir con sus giras por todo el mundo. A nivel de discos, publicó tres en los que hace versiones propias de clásico de la música estadounidense, y solo uno con composiciones originales: Tempest en el 2012, el cual fue suficiente para deje su marca en la década.

El disco fue aclamado por la crítica y mantuvo la línea de los cuatro discos anteriores, con la mezcla de sofisticación, mística y misterio que caracterizan al Bob Dylan del nuevo milenio. La canción que le da el nombre al disco, una épica de 13 minutos sobre el Titanic, es un ejemplo del tipo de composiciones que le valieron ganar el Nobel de Literatura en el 2016, pero como canción de la década elegimos 'Duquesne Whistle'.

2020: 'Murder Must Foul'

Publicada por sorpresa en medio de la pandemia del COVID-19 y la cuarentena a la que se sometió gran parte del mundo para contenerla, 'Murder Must Foul' fue la primera canción original de Bob Dylan en ocho años. Su impacto fue inmediato, tanto por su duración de casi 17 minutos como por su tono sombrío y su sonido inédito: salvo por un acompañamiento de violín y piano, es prácticamente una colección de versos recitados libremente.

Temáticamente, la canción parte de un evento tráfico, el asesinato del presidente estadounidense John F. Kennedy en 1963, para luego hacer un recorrido repleto de referencias a lo vivido y lo visto por Bob Dylan a lo largo de sus 79 años. Destacan las menciones a artistas o eventos musicales como The Beatles, Woodstock, Queen, The Who, Fleetwood Mac, The Beach Boys. En tiempos de pandemia, Bob Dylan publicó una canción que sirve casi como un testimonio de su vida y de muchas muertes.