Manuel Sarango/RPP

Waldo Ríos Salcedo, electo gobernador regional de Áncash, negó haber recibido 100 mil soles de manos de Martín Belaunde Lossio y 170 mil soles de parte del encarcelado Cësar Álvarez, tal como lo denunció el consejero delegado, Ángel Durán León.

Dijo que no ha visitado "La Centralita" y que sobre estos puntos ya ha respondido ante la Comisión Áncash del Congreso de la República, que investiga los presuntos actos de corrupción en la región.

Ríos calificó de "Judas" a su exjefe de campaña y refirió que sus abogados han interpuesto dos querellas en su contra por difamación.

Asimismo, convocó a la población a participar en la movilización a la ciudad de Lima que se realizará este lunes, a fin de exigir que se le entregue su credencial de gobernante regional.

“Vamos a defender la democracia”, sostuvo ya que ese día la Corte Suprema de Justicia revisará la apelación planteada por la Procuraduría Anticorrupción contra la resolución que lo rehabilitó, la cual le permitía asumir el cargo.

“Detrás de lo que sucede en Áncash está una mano negra y la "Banda del choclito”, erxpresó el líder de Puro Áncash, quien mencionó que a pesar de no haber asumido funciones, afronta cinco denuncias.

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