El Ministerio de Agricultura (Minag) continúa con la construcción de 12 mil 300 cobertizos en diversas comunidades campesinas del país, a fin de enfrentar el frío invernal que cada año mata a una quinta parte de los camélidos en la sierra peruana.

Hoy las autoridades del Minag entregaron un cobertizo para 400 alpacas de la comunidad campesina San Mateo de Huanchor, ubicado en Ticlio, una zona del distrito de Chicla, en la región Lima, a 4.818 metros sobre el nivel del mar.

Las comunidades campesinas que viven en los alrededores de Ticlio, distante a cuatro horas por carretera de Lima, pasan temperaturas que a veces bajan a los cero grados en esta época del año, y los cerros rocosos que las rodean se cubren de nieve en las madrugadas.

La sierra de Lima, a partir de los 1.000 metros de altura, alberga diverso tipo de ganado en sus valles.

Pero, a partir de los 3.000 metros, los árboles de eucalipto y las flores amarillas de retama que acompañan los riachuelos dan paso a cerros cubiertos con un follaje silvestre llamado ichu y que es alimento principal de llamas, alpacas y vicuñas.

El presidente de la comunidad de San Mateo de Huanchor, Lucio García, dijo a Efe que la zona tiene "bastante alimento para esta calidad de animales" en unas 14.000 hectáreas de uso para la crianza de camélidos.

Perú tiene seis millones de camélidos suramericanos, de los cuales la mitad son alpacas, un animal muy apetecido por su finísimo pelo que es convertido en una de las fibras más preciadas por la industria textil.

En la región Lima sólo hay 200.000 alpacas, pues la población mayoritaria de estos animales habita en las regiones Puno, Cuzco y Arequipa.

La temporada de heladas, que va de junio a agosto, causó la muerte de 80.000 alpacas hace cinco años porque no existían suficientes cobertizos en el país que las cobijara, principalmente a las hembras preñadas y a las crías recién nacidas.

Desde 2006 hasta la fecha, el Gobierno peruano ha invertido 73 millones de soles (24 millones de dólares) en la construcción de más de 12.300 cobertizos y la mortandad de alpacas ha caído de 20 por ciento en 2005 a 5 por ciento en 2008.