El investigador Enrique Ghersi plantea esa posibilidad contra la violencia en el fútbol. ´Hay que introducir un elemento institucional y reestructurar el sistema del fútbol de manera transparente´, exhortó.
La violencia en el fútbol es un tema con muchas aristas. La muerte de la joven contadora Paola Vargas, presuntamente atacada por barristas de Universitario de Deportes, puso el tema sobre el tapete y, en las últimas semanas, muchos han planteado vías de solución a esta problemática.
En Enfoque de los Sábados de RPP, el investigador y profesor universitario Enrique Ghersi planteó la posibilidad de cambiar los clubes de fútbol en sociedades anónimas para poner fin a la violencia en el fútbol peruano, tal como ha ocurrido en Inglaterra e Italia.
Para el experto, autor del libro "Porque amamos el fútbol", el hecho que los clubes sean sociedades de personas genera un caos institucional que es aprovechado por los barristas para ejercer presión sobre los dirigentes. "Cuando algo no tiene dueño, le pertenece a todos", opinó.
"Hay que introducir un elemento institucional y reestructurar el sistema del fútbol de manera transparente. El fútbol está evolucionando a esto, como el caso del Manchester United en Inglaterra o el Milan de Italia. No le interesa mañana, sino invertir a largo plazo. Hacen inversiones espectaculares, formando jugadores", comentó, tras afirmar que los propios clubes invierten en excluir a los violentos de sus hinchadas.
Al respecto, Jaime León, directivo de Universitario de Deportes, consideró que "no necesariamente" convertir a los clubes de fútbol en sociedades anónimas es la solución contra las barras bravas. Para él, lo primordial es formalizar los clubes, sean sociedades de personas o sociedades de capital.
"Aprecio lo manifestado, pero no creo que esa sea la solución. Creo que los clubes se tienen que formalizar. (...) Convertirse en sociedad de capital en algunos casos da resultado, no es la panacea", refirió.
"En cuanto a las barras no creo que el empadronamiento sea la solución, hay que tomar grandes medidas", sentenció, tras alertar que la Policía, en la mayoría de los casos, no se da abasto para controlar a los revoltosos.
Por su lado, el gerente deportivo de Sporting Cristal, Gustavo Zevallos, consideró que "hay muchas cosas por hacer" para solucionar el problema de la violencia en el fútbol. En tal sentido, saludó la iniciativa de empadronar a los barristas. "No va ser la solución, pero va dar orden", apuntó.
En la misma tónica se manifestó el presidente de Alianza Lima, Guillermo Alarcón. "Hay que organizar a esa gente. Deben ingresar con DNI y estar registrados por el club. Esta es una primera parte", sentenció.
En tanto, el periodista deportivo Efraín Trelles estimó indispensable "sanear el fútbol". "Debe haber una norma por la que el presidente (del club) sea responsable de las deudas que genera su administración, y que todo el dinero circule encima de la mesa", opinó.
Finalmente, el psiquiatra Martín Nisama Valladolid estimó que una salida a la problemática sería endurecer las penas contra los barristas violentos. "Las barras bravas utilizan el fanatismo deportivo como una bandera. Son personas anormales que ejercen el terrorismo social", dijo.
En Enfoque de los Sábados de RPP, el investigador y profesor universitario Enrique Ghersi planteó la posibilidad de cambiar los clubes de fútbol en sociedades anónimas para poner fin a la violencia en el fútbol peruano, tal como ha ocurrido en Inglaterra e Italia.
Para el experto, autor del libro "Porque amamos el fútbol", el hecho que los clubes sean sociedades de personas genera un caos institucional que es aprovechado por los barristas para ejercer presión sobre los dirigentes. "Cuando algo no tiene dueño, le pertenece a todos", opinó.
"Hay que introducir un elemento institucional y reestructurar el sistema del fútbol de manera transparente. El fútbol está evolucionando a esto, como el caso del Manchester United en Inglaterra o el Milan de Italia. No le interesa mañana, sino invertir a largo plazo. Hacen inversiones espectaculares, formando jugadores", comentó, tras afirmar que los propios clubes invierten en excluir a los violentos de sus hinchadas.
Al respecto, Jaime León, directivo de Universitario de Deportes, consideró que "no necesariamente" convertir a los clubes de fútbol en sociedades anónimas es la solución contra las barras bravas. Para él, lo primordial es formalizar los clubes, sean sociedades de personas o sociedades de capital.
"Aprecio lo manifestado, pero no creo que esa sea la solución. Creo que los clubes se tienen que formalizar. (...) Convertirse en sociedad de capital en algunos casos da resultado, no es la panacea", refirió.
"En cuanto a las barras no creo que el empadronamiento sea la solución, hay que tomar grandes medidas", sentenció, tras alertar que la Policía, en la mayoría de los casos, no se da abasto para controlar a los revoltosos.
Por su lado, el gerente deportivo de Sporting Cristal, Gustavo Zevallos, consideró que "hay muchas cosas por hacer" para solucionar el problema de la violencia en el fútbol. En tal sentido, saludó la iniciativa de empadronar a los barristas. "No va ser la solución, pero va dar orden", apuntó.
En la misma tónica se manifestó el presidente de Alianza Lima, Guillermo Alarcón. "Hay que organizar a esa gente. Deben ingresar con DNI y estar registrados por el club. Esta es una primera parte", sentenció.
En tanto, el periodista deportivo Efraín Trelles estimó indispensable "sanear el fútbol". "Debe haber una norma por la que el presidente (del club) sea responsable de las deudas que genera su administración, y que todo el dinero circule encima de la mesa", opinó.
Finalmente, el psiquiatra Martín Nisama Valladolid estimó que una salida a la problemática sería endurecer las penas contra los barristas violentos. "Las barras bravas utilizan el fanatismo deportivo como una bandera. Son personas anormales que ejercen el terrorismo social", dijo.
Comparte esta noticia