El ministro del Interior, Miguel Hidalgo, señaló que algunos de los pobladores de Azángaro que participaron esta mañana en el ingreso violento al Aeropuerto Internacional de Juliaca presentaban síntomas de ebriedad.

Algunos ciudadanos han participado de esta violencia o en estos actos violentos con síntomas de ebriedad y eso hay que censurarlo”, aseguró en una conferencia de prensa.

Sin embargo, comunicó que la Policía recuperó el aeropuerto aunque de todas maneras resultó afectada la malla perimétrica de seguridad de las instalaciones, los manifestantes quemaron parte de la pista y atentaron contra las luces de aterrizaje. Asimismo, refirió que se tuvo que suspender un vuelo que llegaba a la ciudad.

Hidalgo Medina indicó que más bien es preocupante la situación en Azángaro debido a que “hay una manifestación violenta irracional” contra edificios como el puesto de la policía. No obstante, los agentes están tomando las medidas del caso para defender su posición.

“Haciendo uso moderado y reglamentario de todas las herramientas que les da la ley para que la Policía Nacional pueda utilizar en estos casos”, añadió.