La colonia china en Perú, la más numerosa de Latinoamérica, inició hoy las celebraciones en Lima del Nuevo Año chino, que comienza el próximo lunes, con danzas de dragones y ceremonias de bienvenida al Año del Búfalo.

El Barrio Chino de Lima, que celebró en 2005 los 150 años de su creación, fue el escenario de la fiesta en la que participaron "tusanes", descendientes de chinos hasta la quinta generación, de los que hay más de un millón en todo el país, y peruanos en general.

Con este motivo, de muchos de los portales de la calle Capón, considerada históricamente como la zona de mayor concentración de chinos en América del Sur, colgaban lechugas: ofrendas para los dragones danzantes.

Cada comercio cuelga una de estas verduras, que hace referencia a la prosperidad, junto a una pequeña carta en la que detalla sus deseos para el Nuevo Año.

Luego, los dragones, sacados a la calle por jóvenes de la Sociedad de Beneficiencia China, escalan entre el resonar de los tambores para devorarlas.

Sin embargo, la celebración principal de hoy tuvo lugar en el Templo Chino del mismo barrio.

Escondido entre las calles cercanas al Mercado Central de Lima, este edificio, que según su sacerdote, Germán Ku, tiene ya 154 años, permite con sus altares, sus cuadros y sus lámparas que el visitante se traslade a la más auténtica y tradicional China.

Allí, los descendientes de las grandes olas migratorias que llegaron a Lima en el siglo XIX colgaron 12 lechugas en el atrio del templo, cada una de ellas acompañada de dos pescados y tres naranjas.

A la vez, doce bolsas rojas colocadas en un cuadrado sirven para que los visitantes depositen sus donativos.

El sacerdote Ku explicó a Efe el sentido de la ceremonia: que "todo vaya bien en el año, y se tenga éxito y buen futuro".

Una vez terminada la ceremonia, que según Ku es una "tradición que se realiza tanto en China como en Lima", el sacerdote bendijo a los dragones.

Hasta el próximo fin de semana, la Asociación Peruano China tiene previstas actividades para cada uno de los días, en las que diferentes grupos de dragones volverán a recorrer las calles del centro de Lima.

Los chinos, que llegaron a Perú cuando solo lo conocían como "el país de las colinas de oro", encontraron en el país andino una segunda patria, como demuestra la arraigada que esta su cultura, con la comida "chifa" (fusión de la china y la peruana) como ejemplo más representativo.

 

 

EFE