Referencial

Me pregunto a cuántos no se les hace agua la boca de solo imaginar una trucha a la parrilla, un sudado de trucha o un chicharrón de trucha. Seguramente, a todos se les abrió el apetito. Es que esta especie, además de ser riquísima, es altamente nutritiva.

Sin embargo, no en todos los lugares del país podemos darnos el gusto de encontrar su carne en los mercados populares, a diferencia de los no menos importantes el jurel, la caballa y otras especies marinas de gran demanda.

Pero, si hay quienes deberían sentirse más que bendecidos por tener truchas a montones, son los habitantes de la comunidad campesina San Bartolomé de Acopalca, ubicada en la provincia de Huari, donde se encuentra una de las piscigranjas más grandes y la más importante de la región Áncash.

Trucha para el mercado local

La piscigranja de Acopalca fue creada hace 40 años, pero recién en el año 1992 inició sus labores de producción con más fuerza. Actualmente, ocupa un área de 3 mil 500 metros cuadrados y cuenta con una piscina artificial y 66 estanques: 46 destinados al engorde de la trucha, 10 al alevinaje y otros 10 a la incubación de larvas y alevinos.

Además, está en proceso de construcción una pequeña fábrica de alimentos balanceados para las truchas, a fin de mejorar la rentabilidad del negocio y reducir los costos de inversión. Se estima que en diciembre próximo se completará el lote de maquinarias que servirán para el procesamiento de los productos.

El jefe de Producción de la piscigranja, Leonidas Amado Morales, refiere que esta fue creada solo para abastecer el mercado local, de ahí que mensualmente su producción oscila entre las cinco y seis toneladas de trucha. Al año la cifra bordea las 60 toneladas.

Refiere que la demanda de la trucha es muy satisfactoria, tanto que anualmente el crecimiento de la producción es de 15% a 20%, lo cual es una clara evidencia de que el consumo de la especie se está masificando y cada vez llega a más mesas huarinas.

"Solo en el mes de octubre la piscigranja de Acopalca ha vendido casi ocho toneladas de trucha, lo que significa que se han preparado unos 40 mil platos con esta carne en esta zona", expresa con satisfacción.

Acopalca abastece con trucha a los mercados de las comunidades de los distritos cercanos, tales como Chavín, San Marcos, entre otros, incluso al distrito de San Luis, perteneciente a la provincia de Carlos Fermín Fitzcarral. En estos lugares un kilo de trucha puede costar hasta 12 soles.

La generación de fuentes de trabajo

La piscigranja no solo ha traído consigo el consumo masivo de trucha, sino también ha generado fuentes de trabajo. Tal es así que en Acopalca se ha creado una cadena de ocho restaurantes que se han especializado en la preparación de esta especie en diferentes potajes.

Trucha a la parilla, sudado de trucha, cebiche de trucha, chicharrón de trucha, entre otros deliciosos platos capaces de satisfacer hasta el paladar más exigente, se pueden encontrar en estos establecimientos que se preparan para recibir a los escolares del Callejón de los Conchucos que por estos días llegan en viaje de promoción.

“La trucha tiene muchas ventajas. Contiene omega 3, proteínas y es muy rica. Es bueno que la población la consuma cada vez más, ese es nuestro fin", sostine el jefe de Producción de la piscigranja.

Acopalca forma parte del circuito turístico de la provincia de Huari, precisamente por su importante criadero de truchas. En este lugar no solo podemos conocer el proceso de reproducción de la especie, sino también degustarla en sus diferentes presentaciones hasta que no quede ni un sola espina.

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