La salida abrupta de los alcaldes y dirigentes de la provincia de Islay de la sede del Gobierno Regional de Arequipa, fue considerada como ‘un desplante al pueblo peruano’ por los ministros que este miércoles llegaron a la Ciudad Blanca para solucionar el conflicto por el proyecto minero Tía María.

Los dirigentes antimineros se opusieron a la participación de los congresistas por Arequipa. A ellos se plegaron los alcaldes de la provincia de Islay.

En conferencia de prensa, los ministros de Agricultura y Riego, Juan Manuel Benítez Ramos; Energía y Minas, Rosa María Ortíz; del Interior, José Luis Pérez Guadalupe; y del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, lamentaron la actitud asumida por los representantes de la provincia.

Manuel Pulgar-Vidal, indicó que la falta de diálogo solo afecta al pueblo peruano, puesto que niños de la zona pierden labores desde hace más de 30 días y los agricultores temen perder sus cosechas.

Consideró que esto "pone en evidencia" que los opositores "no tienen ninguna vocación de diálogo frente a un Estado que ha ofrecido mesas de desarrollo, diálogo, técnicas, con información veraz".

"Esto es inaceptable, por lo tanto ante esta respuesta y la negativa, el Estado evaluará las siguiente medidas", indicó antes de señalar que se trató de "un desplante al pueblo de Islay, que está cansado de esto".

Por su parte, Juan Manuel Benítez, señaló que el Gobierno insistirá en el diálogo para solucionar el conflicto.

Es desde hace 38 días que en la provincia de Islay se acata un paro indefinido en contra del proyecto minero Tía María.

RPP-EFE

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